El Gobierno del Estado de Nayarit, mediante el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, convoca a la sociedad a participar en el primer aniversario de una iniciativa que ha transformado la agenda semanal en la capital. Durante doce meses, este esfuerzo institucional ha consolidado un puente entre la comunidad y diversas expresiones creativas, facilitando que la música, el teatro y la literatura ocupen un lugar preponderante en la vida pública de los habitantes.
Este programa cultural ha servido como motor de identidad regional, permitiendo que artistas de diversos puntos del país compartan sus propuestas en recintos de gran relevancia histórica. Al cumplirse su primer año de vigencia, la estrategia reafirma su compromiso con la gratuidad y la calidad, democratizando el acceso a las bellas artes para asegurar que todas las familias de la entidad disfruten de eventos de alto nivel sin barreras económicas.
Para encabezar la celebración oficial, se contará con la presencia de la agrupación Yólotl Ensamble, integrada por la soprano Natalia Vigueras y el guitarrista Daniel Cortez. Ambos intérpretes, reconocidos por el Sistema Creación de la Secretaría de Cultura Federal, presentarán la obra titulada Flor y Canto, una pieza que explora las raíces sonoras del país mediante una ejecución técnica que privilegia la sensibilidad y el rigor académico.
Voces y cuerdas se unirán en un recorrido por la diversidad lingüística de México, rescatando el legado de los pueblos originarios mediante poemas y cantos tradicionales. La propuesta artística del dúo logra integrar la herencia ancestral con elementos contemporáneos, permitiendo que la audiencia experimente una conexión profunda con la historia nacional a través de una interpretación sonora envolvente y de gran profundidad estética.
Asistir a esta conmemoración no tendrá costo alguno para los interesados, quienes podrán acudir el próximo martes 21 de julio a las 19:00 horas al Auditorio Trinidad Ríos Aguayo, ubicado en el Museo de los Cinco Pueblos. Con este acto, se refrenda el uso de los espacios públicos para el esparcimiento sano, garantizando que el acceso a la cultura sea una realidad tangible que fortalezca el tejido social de los ciudadanos.







