El operativo de seguridad para el próximo periodo vacacional de verano contará con un estado de fuerza de diez unidades de emergencia distribuidas estratégicamente en el territorio estatal. Este despliegue busca garantizar una respuesta inmediata ante posibles percances en las zonas de mayor afluencia turística, priorizando la integridad de quienes transitan por la entidad.
Durante los fines de semana, las labores de vigilancia se intensificarán mediante la instalación de vehículos de auxilio en las franjas costeras y en los segmentos carreteros que registran mayores índices de siniestralidad. Esta medida preventiva permitirá acortar los tiempos de reacción para los ciudadanos que requieran asistencia médica urgente en puntos críticos del mapa estatal.
Actualmente, la disponibilidad de estas unidades es posible gracias al equipamiento de la Cruz Roja Mexicana, la cual dispone de dieciocho vehículos especializados para labores de socorro. Porfirio Martínez Campos, delegado de la institución en la entidad, explicó que el parque vehicular cuenta con la tecnología necesaria para enfrentar diversas contingencias médicas y de rescate de manera eficiente.
Dichos avances en la flota y la adquisición de herramientas de soporte vital resultan directamente de las aportaciones ciudadanas recibidas durante las colectas anuales. Estos recursos económicos se han traducido en una mejora sustancial de los servicios de emergencia, permitiendo que la población acceda a unidades modernas y equipo especializado para la atención de incidentes en campo.
Garantizar la capacidad operativa actual permite que el servicio de socorro mantenga estándares de atención superiores a los de años previos. Con la renovación de los equipos y la organización del personal voluntario, el estado se encuentra preparado para asistir el flujo de visitantes que se espera durante la temporada alta de descanso.







