Tras la agresión armada por supuestos integrantes del crimen organizado en el municipio de Huajicori un total de cinco elementos de la policía estatal se encuentran bajo observación médica especializada. Los uniformados fueron agredidos mientras cumplían con sus labores de vigilancia, lo que derivó en una movilización inmediata de los cuerpos de emergencia para garantizar su integridad física.
Según el reporte médico actual, los efectivos permanecen estables en la capital del estado, aunque uno de los integrantes del grupo requirió intervención quirúrgica de urgencia al momento de su ingreso. Respecto a la evolución de los lesionados, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Manasés Langarica Verdín, informó que las heridas se localizaron principalmente en las extremidades superiores e inferiores, tras recibir la atención inicial por parte de una unidad de medicina táctica.
El suceso violento ocurrió cuando el convoy oficial se desplazaba desde Acaponeta hacia la cabecera municipal de Huajicori, momento en que fueron interceptados por sujetos armados en el tramo carretero conocido como La Bloquera. Los agentes repelieron la agresión en defensa propia frente a los presuntos integrantes de la delincuencia organizada, logrando salvaguardar la vida a pesar de los impactos de proyectil recibidos durante el intercambio de disparos.
Ante la gravedad del incidente, la dependencia estatal activó un protocolo de respuesta inmediata con el despliegue de personal operativo en toda la región afectada. Esta maniobra cuenta con el respaldo de tres bases operativas adicionales pertenecientes a la Guardia Nacional y al Ejército Mexicano, con el fin de establecer un cerco de seguridad y rastreo en las zonas aledañas al ataque.
Autoridades de la entidad mantienen una comunicación estrecha y coordinación táctica con los mandos de seguridad de los estados vecinos de Sinaloa y Durango. El objetivo de este esquema de colaboración interestatal es fortalecer la vigilancia en las franjas fronterizas y ejecutar labores conjuntas que permitan identificar el origen de la célula delictiva responsable del atentado.
Recolectaron peritos de la fiscalía local diversos casquillos percutidos de calibre 7.62 milímetros en el sitio de los hechos para integrarlos a la carpeta de investigación correspondiente. La institución de seguridad reiteró que posee la capacitación y el equipo necesario para enfrentar este tipo de contingencias, asegurando que sólo mediante la aplicación estricta de la ley se podrá preservar la paz social en el territorio.







