Las brigadas de auxilio y rescate del municipio mantienen esquemas de vigilancia permanente sobre el comportamiento del río Mololoa tras las precipitaciones recientes. El incremento en los niveles de agua y la fuerza de la corriente facilitan la movilidad de la fauna acuática que habita en el lecho, lo que ha generado avistamientos en diversos puntos del trayecto urbano.
El seguimiento institucional permite verificar que los reptiles permanezcan delimitados dentro de la cuenca sin representar un riesgo directo para las colonias aledañas. Las inspecciones sistemáticas confirman que los especímenes detectados continúan desplazándose exclusivamente por la corriente principal durante los periodos de tormenta.
Los registros de la corporación identifican un censo reducido de cuatro ejemplares con marca de seguimiento dentro del cauce. Norberto Mondragón, director de Protección Civil y Bomberos de Tepic, precisó que el afluente no constituye un hábitat natural para la especie, sino que la presencia de estos animales deriva de liberaciones ajenas a la fauna autóctona realizadas años atrás cuando los reptiles ya contaban con dimensiones considerables.
La dependencia municipal confirmó la ausencia de registros sobre reproducción de estos especímenes al interior del afluente. A lo largo de los últimos seis años no se ha presentado sólo un reporte sobre salidas de los animales hacia la vía pública, calzadas o parques adyacentes, debido a que encuentran sustento y refugio dentro del propio ecosistema fluvial.
Los protocolos de supervisión continuarán activos durante el resto de la temporada pluvial para reaccionar oportunamente ante cualquier variación en el flujo del agua. Las autoridades de protección civil reiteran el llamado a la población para evitar acercarse a las riberas del río y reportar cualquier eventualidad a las líneas de emergencia.







