Durante más de 50 años, a través de la radio, Saúl Ahumada llevó alegría a las familias nayaritas mediante su programa titulado La hora de los compadres.
En entrevista, el reconocido locutor declaró que en aquellos años, para ejercer la profesión, los aspirantes debían viajar a la Ciudad de México para presentar diversas evaluaciones ante la Secretaría de Educación Pública, en el departamento de la Dirección General de Televisión Educativa. Una vez aprobadas, se les entregaba la licencia que los acreditaba como locutores profesionales.
Recordó que a él le entregaron la credencial marcada con el número 5260: “Yo era locutor de La hora de los compadres, que salía al aire de las 12 del día a la una de la tarde, y las peticiones de complacencias nos llegaban a las oficinas a través de cartas. A las 12:30 de todos los días, como no había celulares, pasaba el Korita mensajero y, a través de la radio, avisábamos a los ranchos que llevaran remudas para trasladar a las poblaciones más alejadas los cuadernos y los valijas de los maestros y maestras que daban clases en la zona serrana. Todo eso a mí me tocó vivir”.
Asimismo, recordó que trabajó en la radio durante 56 años: “En esa época los discos eran de 78 revoluciones por minuto; recuerdo que esos discos con mucha facilidad se quebraban. Después siguieron los de 45 revoluciones por minuto, luego llegaron los discos LP que tenían 12 canciones, después siguieron los cartuchos y ahora, con la tecnología, son las memorias”.
Refirió que hace 50 años los locutores tenían la responsabilidad de hablar con pulcritud y decencia, evitando palabras con doble sentido: “Si uno como locutor decía groserías o palabras con doble sentido, nos suspendían. Pero eso era hace más de 50 años; ahora todos los locutores hablan con doble sentido y nadie dice nada”.
En este mismo contexto, el señor Saúl Ahumada señaló que hace cinco décadas la música era cultura, pues resaltó que las letras de las canciones tenían sentido y no ofendían a las mujeres: “A mí me tocó escuchar el chachachá, los danzones, los tríos, las rancheras, los grupos musicales; todo eso me tocó vivir. La música de antes era mejor, la música de hoy no toda es buena; por ponerte un ejemplo, a mí en lo personal ni los narcocorridos ni el rap me gustan”.
Antes de concluir la entrevista, el señor Saúl Ahumada envió un cordial saludo a amigos y familiares.







