Con los libros me sucede como con las mujeres de mi pasado. No volveré ni a sus pieles ni a sus hojas, pero me hace bien recordar algunos pasajes. En la limpieza de lo que sobrevive de mi biblioteca tengo en las manos Al Pie de un Volcán te Escribo, de Alma Guillermoprieto. Es la edición de 1995, con la dedicatoria de quien me lo regaló y fotografías de ella y de sus hijos. Son trece crónicas latinoamericanas, escritas primero para lectores en inglés. Poco recuerdo de ellas, pero guardo el gusto que me dejó La Habana en un Espejo, sus meses en Cuba como maestra de danza, que con el tiempo la llevaron al periodismo. Acaba de publicar Esta Improbable Tierra Prometida, historias de América Latina. Tal vez la lea en digital.







