Frente al problema que representa la explotación no autorizada de las reservas subterráneas, la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua inició procedimientos administrativos y acciones legales contra tomas de abastecimiento irregulares. La intervención busca salvaguardar la sustentabilidad de los mantos freáticos y evitar que la sustracción desmedida merme el caudal destinado al consumo doméstico en los municipios.
Las diligencias técnicas permitieron ubicar e inmovilizar una veintena de tomas clandestinas destinadas a la carga no autorizada de camiones cisterna para su posterior venta particular. Esta práctica afectaba los niveles de presión en las redes vecinales y transformaba un bien colectivo de primera necesidad en un negocio al margen de la ley.
Puntualizó el director local de la dependencia, Gerardo Leyva Álvarez, que el acceso a las fuentes hídricas representa un derecho inalienable de las personas y no una mercancía sujeta a la especulación particular, por lo que las brigadas federales mantendrán cero complacencia frente a quienes lucren con las necesidades de la población.
Dichas acciones de ordenamiento comprenden la colocación de sellos de clausura, la imposición de sanciones económicas y el aseguramiento de los equipos de bombeo utilizados para la sustracción. Todo el esquema sancionador se ejecuta de manera coordinada con instancias de los tres órdenes de gobierno para impedir la reactivación de los predios intervenidos.
Personal especializado continuará con las tareas de vigilancia en ríos, arroyos y cuencas hidrológicas de la geografía estatal con la meta de inhibir tanto las tomas ilícitas como la contaminación provocada por descargas no tratadas. Con estas revisiones permanentes, la autoridad ambiental busca garantizar el equilibrio ecológico y la disponibilidad del elemento para todos los habitantes.







