Por Pedro López González
El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe fue terminado en el año 1799 a expensas del benefactor de la ciudad Juan de Zelayeta, quien al morir el 11 de septiembre de 1806 fue sepultado en su interior.
La fachada del templo es lisa y está rematada por una vigorosa moldura en cuyo centro inicia con roleos. La portada presenta un vano de entrada con un arco de medio punto, custodiada por una media columna que sostiene una cornisa en cuyos extremos están rematados por macetones; en el centro, la ventana del coro está enmarcada por una moldura.
A la derecha se levanta una torre de un solo cuerpo, con cuatro campaniles y rematada por una cúpula circular. La entrada al atrio es un arco de medio punto con columnas corintias que sostienen una cornisa y en su arquitrabe lleva adornos florales y rematada por un frontón triangular.
Para el año de 1931 el edificio fue ampliado y se le dio forma de cruz latina, en cuyo crucero se levantó una cúpula de tambor y forma octagonal, que en sus pechinas se pintaron al óleo las cuatro apariciones de la Virgen, obras del pintor Santiago Rosas. El altar mayor de un solo cuerpo con columnas corintias estriadas, que sostienen un medio círculo, lleva la figura del Padre Celestial. En el centro el óleo de Nuestra Señora de Guadalupe, con su marco dorado del siglo XVIII.
López González, Pedro (2000). El Centro Histórico de Tepic. Tepic: XXXV Ayuntamiento de Tepic.


