Volantín | Yo le creo a Sanjuana Martínez (Segunda parte)

0
103

Por Salvador Cosío Gaona

“La Jornada, el periódico vinculado emocional, política, ideológica y orgánicamente al presidente Andrés Manuel López Obrador, publicó ayer un largo artículo de Sanjuana Martínez, la directora que enterró a la agencia Notimex, donde explica sus razones por las cuales se llegó al cierre de ese medio público. Pero más allá de los detalles internos de la agencia durante su gestión, permite atisbar en el contexto de esa lucha las contradicciones y los enfrentamientos en el entorno de Palacio Nacional, los conflictos de interés y, sobre todo, en el momento actual de la campaña presidencial, el uso ilegal de recursos públicos para apoyar a la candidata de la continuidad, Claudia Sheinbaum.

El trasfondo político del texto no tiene desperdicio. Desnuda a Luisa María Alcalde, la secretaria de Gobernación, que antes lo fue del Trabajo –la ventanilla administrativa para la solución de los problemas laborales de Notimex–, y sugiere que actuó a favor del sindicato porque su abogado era Arturo Alcalde, padre de la funcionaria. Explota su indignación con el vocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, a quien acusa de haberla abandonado e incumplir su promesa de solucionar el problema con el sindicato antes de que llegara a la dirección del medio, en marzo de 2019.

Martínez no fue una propuesta de Ramírez Cuevas o del director de los medios públicos del gobierno, Jenaro Villamil, a quien también fustiga, sino que ella, como dijeron en su momento funcionarios en Palacio, cabildeó directamente con la esposa del Presidente, Beatriz Gutiérrez Müller, para que la apoyara a ser nombrada en Notimex. López Obrador, de quien no se sabía tuviera una relación previa con ella, la designó directora, y le fue funcional para el desmantelamiento y cierre de la agencia, negándose a recibirla en las últimas semanas.

A lo largo del conflicto, la beligerancia de Martínez contra el sindicato de Notimex había contrastado con el cuidado para no involucrar a nadie en el gobierno, salvo a la exsecretaria del Trabajo, pero fueron los montos de la liquidación de la empresa, la semana pasada, lo que aparentemente cambió su postura. Y en el camino, comenzó a hacer revelaciones delicadas y legalmente comprometedoras”. Lo anterior fue consignado por el periodista Raymundo Riva Palacio en su columna del pasado 9 de enero en El Financiero.

 En su posicionamiento publicado en La Jornada, Sanjuana detalla parte de los montos que se entregaron en las liquidaciones y que considera injustos:

“En una clara injusticia, el sindicato compró gente ajena a la empresa y a personas a quienes habíamos contratado unos meses antes de que se declarara la huelga, como Flor Goche Maldonado, quien apenas laboró cinco meses y le entregaron 2 millones 83 mil pesos o Alexis Jimenéz Hernández, con antigüedad de cinco meses y le dieron un millón 283 mil pesos. Asimismo, la trabajadora del periódico 24 Horas Miroslava Callejas, que estuvo en nómina nueve meses y le dieron un millón 215 mil pesos, o Laura Mastache Gutiérrez, con también nueve meses en la agencia y le entregaron un cheque de un millón 93 mil pesos.

Llama la atención el caso de Adrián Rocha García, quien trabajó cuatro meses y se fue a radicar a Estados Unidos, pero ahora aparece en la lista con un cheque ya cobrado de 2 millones de pesos.

Entre los cachirules se encuentran los típicos oportunistas que a río revuelto aprovecharon la ganancia de pescadores, como dice el dicho. Samuel Cortés Hamdan, Emmanuel Carrillo Moreno, Ingrid Sánchez Pulido o Cristian Carlos Juárez, todos ellos trabajadores con apenas meses o poco más de un año recibieron entre 2 y 3 millones de pesos.

El caso que generó más indignación entre el personal activo de Notimex es el del priísta Martín Takagui Carbajo, quien ha vivido de tres demandas laborales que interpuso contra Notimex, y a quien mi administración se vio obligada a pagarle un millón y medio de pesos por un caso de despido injustificado que tuvo lugar en el régimen anterior. Pues bien, ahora le acaban de entregar por supuestamente trabajar dos meses en la reinstalación ordenada por las autoridades laborales, un total de 3 millones 415 mil pesos. En la lista de los 34 huelguistas abundan las irregularidades, como el caso de Estefanía Mere Salazar, quien laboró solamente un mes y le entregaron un millón 619 mil pesos de liquidación.

Cuando reclamé estas anomalías e ilegalidades en las liquidaciones del sindicato, Sánchez Cuazitl me explicó que las del sindicato eran liquidaciones políticas que pretendían terminar con una huelga, mientras las nuestras no estaban definidas a pesar de la publicación del decreto de extinción. No alcanzo a encontrar un elemento que me permita llegar al monto solicitado, dijo y le contesté: “Aplica el mismo criterio ‘político’ para las liquidaciones del personal activo. Es necesario tener igualdad, equidad. No nos traten como trabajadores de segunda clase”. Y dijo: Tienes razón, pero ni modo, es la instrucción.

Fue desolador para el equipo de trabajadores activos de Notimex conocer las ínfimas cantidades de liquidación ofrecidas, que ni siquiera cumplen con el marco legal. Finalmente, el personal que se quedó en la agencia y laboró todos los días para defender el patrimonio de la nación fue despreciado y subestimado. Tal parece que el trato recibido es una venganza”.

 Pero, como ya señalé en la entrega anterior, lo más delicado de este, digamos, harakiri, es que la columnista y ex directora de Notimex denuncia con todas sus letras el “moche” que le pidieron para favorecer la candidatura de Claudia Sheinbaum, algo así como 30 millones de pesos que se le quitarían a las pensiones de los trabajadores.

 Y obviamente se detonó el escándalo, Andrés Manuel López Obrador la desconoció, siendo que antes la presumía y presentaba como una periodista excepcional, honesta, y destacaba un sinnúmero de virtudes, al día siguiente ni siquiera quiso pronunciar su nombre y le exigió presentar pruebas de sus dichos.

 En la a conferencia matutina del 10 de enero, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue cuestionado sobre el cruce de acusaciones, afirmó que los funcionarios señalados por Martínez son “ejemplares e incorruptibles”.

“Conozco muy bien al secretario del Trabajo, Marath Bolaños, es un hombre con convicciones, con ideales, honesto; desde luego conozco a la secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde, una mujer con principios, honesta, incorruptible”, respondió.

 Después de dos días, Claudia Sheinbaum hizo lo propio, rechazó los señalamientos, negó todo y desafió a Martínez a presentar pruebas.

 Como lo dije al inicio, no confío en Sanjuana Martínez, nunca me ha gustado su estilo periodístico, y es de reprocharle haber sido el instrumento de López Obrador para deshacerse de la agencia de noticias de México, pero definitivamente, le creo la versión del moche, del intento de soborno y de que los Alcalde metieron las manos en todo ello, aunque difícilmente lo podrá probar.

 Opiniónsalcosga23@gmail.com

@salvadorcosio1

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí