Por Antonio Tello | Especial para Meridiano
Cuando Christopher Landau fue designado como embajador de Estados Unidos en México en 2019, muchos se sorprendieron: no era diplomático de carrera, pero sí un abogado brillante egresado de Harvard con un amplio conocimiento de América Latina y un español impecable. Su estilo, directo y accesible, lo convirtió en una figura mediática y cercana durante su estancia en México.
Desde sus primeros días en el país, dejó clara su visión: la relación bilateral debía extenderse más allá de los escritorios en Ciudad de México y Washington.
“Quiero conocer México de verdad, estado por estado, región por región. Las relaciones se construyen en el terreno”,* dijo en una de sus primeras giras por el país.
Nayarit: Una joya del Pacífico en la mira
En diciembre de 2020, Landau visitó el estado de Nayarit, donde fue recibido por el gobernador Antonio Echevarría García. El encuentro no fue solo protocolario. Durante la reunión se abordaron temas clave como el desarrollo del turismo, la inversión extranjera y la cooperación bilateral en temas de seguridad.
“El embajador vino con una actitud abierta, con interés real en conocer nuestro estado, afirmó Echevarría, hablamos de cómo atraer más visitantes de Estados Unidos a lugares como San Blas, la Riviera Nayarit y Tepic”.

Landau se mostró entusiasta por el potencial turístico del estado: “Nayarit tiene una costa espectacular, historia, cultura y una calidez humana que puede conquistar a cualquier visitante”, escribió en su cuenta oficial de Twitter (hoy X) tras la visita.
El embajador recorrió zonas costeras, dialogó con empresarios locales y reafirmó el interés de su país en establecer vínculos más estrechos con el sector turístico y productivo de la región.
Diplomacia sin corbata
Landau fue uno de los embajadores más activos en redes sociales que haya tenido Estados Unidos en México. Sus publicaciones eran cercanas, a veces humorísticas, pero siempre cargadas de contenido diplomático. Esa actitud rompió con la imagen distante del representante diplomático tradicional y lo hizo popular en diversos sectores del país.
Su paso por Nayarit se sumó a una gira nacional con la que buscaba establecer conexiones reales con los estados y conocer sus realidades directamente. Visitó más de 20 entidades, siempre con el mismo enfoque: escuchar, dialogar y colaborar.
“La diplomacia no es solo sentarse en oficinas. Es estar presente, entender lo local, construir desde lo humano”, dijo en entrevista con medios nacionales.
Un regreso a la alta política
Tras concluir su misión en México en enero de 2021, Landau volvió a la vida académica y profesional, pero su visión sobre la región no pasó desapercibida. En marzo de 2025 fue nombrado subsecretario de Estado de Estados Unidos, con enfoque especial en América Latina.
Desde esa nueva posición, sigue promoviendo una diplomacia centrada en las personas, basada en la cooperación con gobiernos estatales, municipales y comunidades.
Su paso por Nayarit es un ejemplo claro de su forma de ver el mundo: desde lo local, se pueden construir grandes relaciones internacionales.







