El primer escudo del estado de Nayarit, “no lo hizo cualquier hijo de vecino”, ¡ooh no, señor! Lo creó nada más y nada menos que Diego Rivera, uno de los meros meros de los pintores y muralistas en México. Y no fue en cualquier lugar, lo pintó para los murales del edificio de la Secretaría de Educación Pública, allá en la Ciudad de México (SEP).
Era el año 1921, México estaba en plena fiesta de reconstrucción, el presidente Álvaro Obregón y José Vasconcelos impulsaban una nueva imagen cultural para el país. Entonces Vasconcelos, le dijo al buen Diego: “¿vale, me haces el paro de pintar los muros de la SEP?”, a lo que el esposo de Frida Kalo no pudo negarse.
De ahí surgieron varios diseños de escudos para distintos estados, entre ellos uno para Nayarit, con influencia azteca y un significado que, ya nadie sabe o es poco conocido. Este diseño se creo entre 1923 y 1928, aunque el primer escudo es artísticamente muy valioso, sólo se consideró como una obra de arte en un mural más que un emblema del estado funcional, ¡perooo! el punto es que ese fue nuestro primer ‘look’.
Después, en 1930, el gobernador Luis Castillo Ledón convocó a un concurso para crear un nuevo escudo, una especie de “casting” oficial, nada de improvisar… el ganador fue Miguel Lanzagorta Escutia, y de ahí nació la base del diseño que conocemos actualmente.
En 1970, el gobernador Roberto Gómez Reyes le dio el rango oficial de Escudo de Armas, pero le metió mano al diseño original. Un ajustito por aquí, otro por allá.
Y en 1993, con el gobernador Celso Humberto Delgado, al escudo se le agregaron las siete huellas de los nahuatlacas, simbolizando el peregrinaje de las siete tribus que llegaron a Tenochtitlán.
El escudo de Nayarit “tiene tres cuarteles que representan la agricultura (una mazorca de maíz dorado sobre fondo rojo), la defensa indígena (un arco y flecha sobre fondo amarillo) y la geografía local (el cerro-volcán Sangangüey sobre fondo turquesa). En el centro se aprecia un escudete con un águila azteca devorando una serpiente (extracción de un petroglifo regional) rodeado por las huellas indígenas”.
Ésta ha sido la evolucion del escudo de Nayarit, el cual pues no se hizo de la noche a la mañana, ni salió “al aventón”; fue agarrando forma entre artistas, gobernadores y varios jalones de historia, hasta quedar como un emblema e identidad nayarita.
Fuente: Fuente: Larios Macías, Héctor Francisco; Pérez Rentería, Ignacio. Escudos de Nayarit. UAN, 2022.







