Un presupuesto superior a los 12 mil millones de pesos ha sido asignado por el Gobierno de México para la ejecución de proyectos orientados a mitigar el riesgo de inundaciones en el territorio nacional. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que esta inversión forma parte de un paquete de 23 mil obras de agua potable, drenaje y saneamiento distribuidas en dos mil 300 municipios. La coordinación de estos esfuerzos recae en la Comisión Nacional del Agua, en colaboración directa con administraciones estatales y municipales para asegurar la protección de la vida y el patrimonio de los habitantes.
Durante la presentación del plan técnico, se detalló que la Zona Metropolitana del Valle de México recibirá una atención prioritaria mediante el incremento de la capacidad operativa en colectores estratégicos. El director general de la Conagua, Efraín Morales López, precisó que en áreas como Iztapalapa y Nezahualcóyotl se ampliará la Laguna El Salado hasta los 400 mil metros cúbicos de capacidad. Asimismo, se contempla la optimización de los colectores Teotongo, Los Pinos y Carmelo Pérez, los cuales sumarán una capacidad de bombeo de miles de litros por segundo para evitar desbordamientos en zonas críticas de alta densidad poblacional.
Informó la dependencia que en el estado de Hidalgo se aplican 467 millones de pesos para la protección marginal de tres kilómetros del río Tula y el desazolve de otros cuatro kilómetros, beneficiando a localidades como San Lorenzo y San Marcos. De manera paralela, en Guerrero se destinan 819 millones de pesos específicamente para el río La Sabana en Acapulco, donde se proyecta el desazolve de 13 kilómetros y la construcción de presas retenedoras de azolve. Estas medidas pretenden dar cauce eficiente a los cuerpos de agua, permitiendo que cuenten con el diámetro suficiente para captar excedentes pluviales sin afectar a los asentamientos humanos.
Estos trabajos de infraestructura hidráulica se extienden al sureste del país con inversiones de 746 millones de pesos en Tabasco para la limpieza de 50 kilómetros de ríos y arroyos en municipios como Macuspana y Nacajuca. En Chiapas, la canalización del río Suchiate requiere 370 millones de pesos para la edificación de bordos de protección con gaviones. Por su parte, Veracruz registra una inversión acumulada significativa para los ríos Cazones y Pantepec, así como en la zona de Paso Largo, donde se construyen muros de concreto y se realizan labores de sobreelevación de bordos para salvaguardar a las comunidades productoras.
Cifras relativas al Colector Chalco de Covarrubias resaltan la magnitud técnica del programa, pues sólo en ese tramo se invierten mil 20 millones de pesos para la colocación de siete mil 500 toneladas de tubería mediante sistemas de microtuneleo. Adicionalmente, se destinan 312 millones de pesos para el desazolve de 19 ríos en el centro del país, abarcando longitudes que superan los 68 kilómetros de limpieza en cauces como el río Hondo y el Cuautitlán. La estrategia integral incluye la capacitación de personal y el mantenimiento de plantas de bombeo para garantizar que la infraestructura funcione a su máxima capacidad durante las temporadas de lluvia.
Sólo a través de la continuidad anual de estos programas será posible reducir la vulnerabilidad de las poblaciones que históricamente han sufrido afectaciones por fenómenos hidrometeorológicos. Ésta es una política de Estado que prioriza la eficiencia técnica y el saneamiento básico, asegurando que los recursos lleguen a prácticamente todos los rincones del país. La transparencia en el ejercicio de estos 12 mil millones de pesos busca consolidar un sistema de drenaje moderno que responda a las necesidades de crecimiento de las zonas urbanas y rurales de México.







