El calor no sólo está golpeando con temperaturas extremas en Nayarit. También está empujando una escalada silenciosa de enfermedades gastrointestinales que ya supera los niveles del año pasado y exhibe un problema que cada verano se repite: alimentos mal conservados, agua contaminada y un sistema preventivo que sigue reaccionando cuando los hospitales ya tienen pacientes.
Los datos del SINAVE muestran que Nayarit acumula 17 mil 809 casos de infecciones intestinales por otros organismos y las mal definidas durante 2026. En el mismo periodo de 2025 iban 15 mil 156. El incremento es de 17.5 por ciento. No se trata de una variación menor ni de una fluctuación aislada: son más de 2 mil 600 casos adicionales en un solo año.
La tendencia también aparece en las enfermedades infecciosas intestinales generales. El estado acumula 19 mil 678 casos en 2026 contra 16 mil 986 del año anterior. El aumento ronda el 15.8 por ciento. Es decir, el deterioro no está concentrado en un solo tipo de padecimiento; el repunte es amplio y sostenido.
Las cifras colocan a Nayarit por debajo de gigantes poblacionales como Estado de México, Ciudad de México, Jalisco o Veracruz en números absolutos, pero el tamaño poblacional importa. Para una entidad mucho más pequeña, acercarse a los 20 mil casos acumulados antes de entrar al punto más intenso del verano refleja una presión sanitaria sería.
La alerta se vuelve más delicada cuando se observan las intoxicaciones alimentarias bacterianas. Nayarit ya suma 18 casos acumulados este año, contra 17 del mismo periodo de 2025. El aumento parece pequeño, apenas 5.8 por ciento, pero el dato semanal exhibe el verdadero problema: los casos recientes prácticamente se duplicaron frente a la misma semana del año pasado. La señal es clara: el calor está acelerando la descomposición de alimentos y elevando el riesgo de contaminación.
El patrón nacional confirma el deterioro. México acumula más de 566 mil enfermedades infecciosas intestinales durante 2026, frente a 685 mil del año anterior para el mismo corte comparativo disponible. Tan sólo en infecciones intestinales por otros organismos y las mal definidas, el país ya registra más de 541 mil casos. Los estados con mayores cargas son Estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Veracruz y Chiapas, pero prácticamente ninguna entidad está libre del repunte.
Nayarit además presenta una cifra particularmente alta en infecciones intestinales asociadas a protozoarios. El estado suma 342 casos acumulados este año, frente a 451 del año anterior. Aunque hay una reducción de 24 por ciento, el número sigue siendo considerable para una entidad de su tamaño y evidencia la persistencia de problemas relacionados con agua contaminada y saneamiento deficiente.
Lo más preocupante es la combinación de factores que están empujando este aumento: temperaturas extremas, deficiencias en refrigeración de alimentos, consumo de agua insegura y exposición constante en espacios públicos y centros escolares. El escenario se agrava especialmente en colonias con acceso irregular al agua potable, donde almacenar líquidos durante días bajo calor intenso se convierte en un riesgo sanitario directo.
Los menores de cinco años y los adultos mayores siguen siendo los grupos más vulnerables. En ellos, una diarrea severa o una deshidratación mal atendida puede escalar rápidamente a una emergencia médica. Y mientras las autoridades insisten cada año en las mismas campañas básicas de higiene, los datos muestran que las infecciones continúan creciendo.
La temporada crítica apenas comienza. Mayo y junio suelen disparar todavía más los cuadros gastrointestinales en el occidente del país. Si las temperaturas siguen escalando y el sistema de prevención mantiene el mismo ritmo reactivo, Nayarit podría cerrar el verano con una de las cargas más altas de enfermedades intestinales de los últimos años.







