De manera muy especial, en la vida humana, hay celebraciones que, por su naturaleza, resultan ser únicas. Porque ya no se volverán a repetir, es el caso de esta columna, dedicada a un aniversario de una vida en matrimonio. Literatura sobre el tema.
EN LA VIDA DIARIA
En la vida diaria, para todos y todas, el hecho de que una pareja forme una familia, constituye un matrimonio. Toda una vida de estar juntos, de tener hijos y luego, de ver llegar a los nietos.
Ellos son nuestros amigos.
e
Nuestros conocidos.
A veces, nuestros vecinos.
En otras ocasiones, son nuestros parientes e incluso, también nuestros propios hijos o nietos.
Son personas que juntos afrontan una buena cantidad de retos y claro, igualmente varios éxitos.
EL MATRIMONIO
Esa convivencia mutua, desde tiempos antiguos, se le denominó como matrimonio. La sociología lo registra como una institución social. Poniéndolo como el fundamento de la sociedad.
Lo llama con el nombre de la familia y lo posesiona como la célula básica de la sociedad.
Señalando, que cuando las familias se descomponen, la sociedad también lo hace.
Cuando los valores familiares son buenos y sanos, la sociedad será sana también.
Se pone incluso como ejemplo a Roma, señalando que cuando las costumbres familiares se degradaron, la sociedad también se degradó, propiciando las condiciones para que Roma cayera como un imperio sólido.
El derecho.
Para el derecho, el matrimonio también es una institución, sólo que es legal. Siendo contemplado en las leyes civiles de todos los países. Teniendo un registro especial para inscribirlo y validarlo.
Siendo además una unión que garantiza derechos y obligaciones.
Teniendo un procedimiento especial, para desintegrar ese vínculo, como lo es el divorcio.
Con consecuencias legales múltiples en la vida personal, familiar y social.
EN LA HISTORIA
En la historia de los pueblos, el matrimonio es una institución cultural. Donde se enseñan varias cuestiones importantes de la vida.
La enseñanza de la lengua. Realizada fundamentalmente por quien concibe, da a luz al bebé, lo cuida y lo alimenta. Llamada por eso, en todos los pueblos, como “lengua madre”.
Enseña los cuentos, leyendas, tradiciones y creencias religiosas, fundamentalmente lo hace la madre, pero también la pareja sumada en esa tarea.
Promueve a los hijos la enseñanza escolarizada en todos sus niveles, apoyando igualmente, la pareja y la familia.
EN ESE CONTEXTO
En este contexto, el sábado 18 de julio, en la Iglesia de San Martín de Porres, de la Colonia Simancas, en Tepic, dos muy queridos vecinos, Zoitza y Enrique Martínez, celebraron en una misa, la renovación de sus votos de matrimonio.
Habiendo cumplido 50 años de casados.
Con sus madrinas y padrinos.
Su hija, yernos y sus dos nietos hombres.
Su hijo y su nuera.
LA ALEGRÍA
La alegría la compartieron con sus amigas y amigos de la época en que se casaron hace 50 años y que vinieron a celebrarlos a ambos. Con sus amistades que han conocido a lo largo de esos años y con personas que los rodean en el transitar diario.
En el Coto de Bonaterra, donde viven su hijo y su nuera, compartieron el pan y la sal con sus amistades.
Llenos todo mundo, de alegría por este especial acontecimiento.
En el evento, estaban presentes los novios, sus hijos, nietos e invitados.
Hubo una taquiza tipo la Ciudad de México, de donde la pareja es originaria. Con música suave y la presencia de familiares y amigos.







