CONTEXTO
Seguramente ayer domingo, el Congreso de Sinaloa analizó la nueva solicitud de licencia del gobernador del estado, Rubén Rocha Moya, en una sesión extraordinaria convocada con anticipación. Ante la nueva petición de Rocha Moya, quien apenas un día antes había anunciado su regreso al cargo, la Constitución Política del Estado establece el procedimiento que deberá seguirse para garantizar la continuidad en el Poder Ejecutivo. Después de que Rocha Moya solicitó su primera licencia como gobernador el pasado 1 de mayo, la secretaria General de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde, fue designada como gobernadora interina en ausencia del mandatario. Como se sabe, el primer paso corresponde al Congreso del Estado de Sinaloa, que decidirá votar si concede o no la segunda separación temporal del cargo solicitada por el mandatario estatal. Una vez aprobada la licencia, el escenario se define en función del tiempo de ausencia. Rocha Moya se va al basurero de la historia o a otros lugares más horribles.
PRESIDENTA FIRME
En la víspera, la presidenta Claudia Sheinbaum criticó que intereses personales se coloquen por encima de México tras el regreso de Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa. Señaló que este tipo de acciones son muestra de “ambición desnuda del poder por el poder” y se colocan por encima del bienestar de su gente. “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder”, escribió en su cuenta de X. SE DESLINDÓ DEL MANDATARIO
Aparentemente, este sería un desentendimiento por parte de la presidenta Sheinbaum del regreso de Rocha Moya como gobernador; pese a la investigación que mantiene la fiscalía general de la República sobre presuntos vínculos con Los Chapitos. La mandataria no menciona directamente a Rubén Rocha; sin embargo, sostuvo que “México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros”. Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder.
VEREMOS Y DIREMOS.







