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martes, febrero 24, 2026
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El imperio de los más ricos

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Entre las buenas noticias derivadas de la llegada a la presidencia de la República del Movimiento de Regeneración Nacional [MORENA] en 2018, con la elección de Andrés Manuel López Obrador y su consolidación con la elección de Claudia Sheinbaum Pardo destaca la disminución del número de personas que viven en situación de pobreza, la principal causa de la cual radica en el aumento significativo al salario mínimo y, secundariamente a los programas sociales y al envío de remesas.

Asimismo, se han mencionado otros datos relevantes, como la disminución del Índice de Gini, el cual mide la desigualdad en los ingresos o en la riqueza y un aumento de la clase media…

Por otro lado, sin embargo, a pesar de que se ha endurecido el cobro de impuestos a los grandes contribuyentes [el caso Salinas Pliego, por ejemplo], se sigue sosteniendo que, incluso en esos casos, no ha dejado de dárseles cierto trato preferencial y, sobre todo que, entre todas las reformas que se han materializado en años recientes, no se ha ni siquiera planteado la posibilidad de una reforma fiscal de fondo que muchos consideran, junto con un crecimiento económico sostenido y la inclusión a la economía formal de los millones de personas que laboran en la economía informal, como la única manera de sostener en el mediano y largo plazo los logros alcanzados en estos años.

Por si fuera poco ―como en el controvertido sexenio de CSG― esa disminución en el número de personas en situación de pobreza y del Índice de Gini, así como el aumento de la clase media ha venido acompañada de un aumento muy significativo en la riqueza de los más ricos. En ese sentido, se habla de un aumento promedio del 30% de la riqueza de cuatro de las cinco personas más ricas del país solo en el periodo entre octubre de 2024 y finales de 2025: Carlos Slim habría aumentado su fortuna en un 29%; Germán Larrea, en un 48.8%; Alejandro Bailleres, en un 86% y María Asunción Aramburuzabala en un 9.1%. Solo Ricardo Salinas Pliego habría visto disminuir su riqueza en un 33% debido a problemas fiscales y procesos legales.

A ellos, habría que añadir ―aunque lejanos de la riqueza de “los cinco”―, a quienes se han enriquecido gracias a los múltiples contratos millonarios otorgados por adjudicación directa que habría alcanzado el 80%, muchos de los cuales, por decreto, están protegidos por supuestas razones de seguridad nacional…

Un panorama más amplio al respecto, nos lo ofrecen los recientes informes de Oxfam…

En una nota informativa publicada el 19 de enero de este año [“Riqueza sin control, democracia en riesgo. Por qué América Latina y el Caribe necesitan un nuevo pacto fiscal”] Oxfam ofrece datos impresionantes, entre los que se pueden mencionar, los siguientes:

“La concentración de la riqueza no ha dejado de acelerarse. Desde el año 2000, la riqueza conjunta de este reducido grupo de milmillonarios creció un 443 %; solo en el último año, aumentó en un asombroso 39 %.”

“Si a principios de 2024 [un trabajador de América Latina o del Caribe] necesitaba trabajar 90 años para ganar lo que un milmillonario obtiene en un solo día, hoy necesitaría 102 años.”

“Si bien las tasas de pobreza relativa mostraron una leve mejora en los últimos años, la realidad sigue siendo devastadora: 160 millones de personas viven en pobreza, 63 millones en pobreza extrema y persisten ―e incluso se amplían― las desigualdades multidimensionales que afectan a los grupos más excluidos, principalmente mujeres y niñas, pueblos y comunidades originarias, personas racializadas y poblaciones LGBTIQ+.10 La lucha contra la reducción de la pobreza.”

Y, a nivel global, el panorama está lejos de mejorar…

En el Resumen Ejecutivo del Informe presentado por Oxfam también el 19 de enero de este año “Contra el Imperio de los Más Ricos”, encontramos también datos espeluznantes:

“En 2025. la riqueza de los milmillonarios aumentó tres veces más rápido que la tasa anual promedio de los cinco años anteriores”.

“Los 12 milmillonarios más ricos del mundo acumulan, en conjunto, más riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, es decir, más que 4 000 millones de personas.”

“Desde que Donald Trump fue elegido presidente en noviembre de 2024, la fortuna conjunta de los milmillonarios del planeta ha crecido tres veces más rápido que el promedio anual de los cinco años anteriores. Aunque el mayor crecimiento corresponde a los milmillonarios estadounidenses, la riqueza de los milmillonarios de otras partes del mundo también ha experimentado incrementos de dos dígitos.”

En ambos casos, los textos de Oxfam subrayan la estrecha relación entre el vertiginoso crecimiento de la riqueza de los más ricos y el poder político, siendo el fenómeno Trump 2.0 el más relevante de todos, pero no el único…

Por ello, ahí se puede leer lo siguiente: “Oxfam calcula que la probabilidad de que los milmillonarios ocupen cargos políticos es al menos 4,000 veces mayor que el de cualquier persona corriente”, así como la detección de algunos ejemplos de erosión democrática derivada de la desigualdad: “debilitamiento del sistema de equilibrio de poderes, como el del poder judicial o del legislativo; la restricción de las libertades civiles, la manipulación de elecciones y la normalización de prácticas autoritarias, como la concentración del poder en manos de un único líder político”, y la propuesta de tres medidas para revertir esas tendencias: reducir de forma drástica la desigualdad económica, frenar el poder político de los superricos y construir el poder político de la mayoría.

Personalmente, me llama la atención que pareciera que nuestro país ―a pesar de compartir el aumento acelerado de la riqueza de los más ricos y de que el único superrico que ha visto disminuir su riqueza se anota como posible candidato a la presidencia de la República―, parece camina por una senda distinta: por un lado, disminuyendo el número de personas en pobreza y el Índice de Gini y, por otra, aplicando casi todas las medidas de erosión democrática antes mencionadas: debilitamiento del sistema de equilibrio de poderes, como el del poder judicial o del legislativo; la restricción de las libertades civiles y la normalización de prácticas autoritarias y buscando aplicar la otra: la manipulación de elecciones…

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