
Ayer domingo como ya todos ustedes probablemente se dieron cuenta, por primera vez en Tepic, cuando menos hasta donde yo recuerde, los tepicenses vivimos lo que hasta ayer sólo habíamos visto en los videos que circulaban en las redes, de hechos violentos donde carros de todo tipo, especialmente del transporte público, eran incendiados a media carretera como señal de guerra entre grupos del crimen organizado, o bien, guerra de estos grupos de malhechores contra las autoridades responsables especialmente de garantizar la seguridad de la ciudadanía.
También ayer estábamos a la espera de la reunión de esos muchachos, que se hacen llamar therian, palabra cuyo origen griego significa bestia, por lo cual estos muchachos se disfrazan de animalitos para aparentar serlo, la reunión que seguramente por razones de seguridad fue cancelada, se efectuaría en la plaza principal.
En ambos casos, me refiero tanto al bloqueo de 20 puntos en distintas partes de la capital Tepic, como en los chicos que se disfrazan de chuchitos, gatitos, conejitos, lobitos, viboritas y otros animalitos, el motivo fue el mismo, llamar la atención, provocar que la sociedad dijera: “mira ahí están”, o “mira lo que hacen”, solo que también las formas de llamar la atención en ambos casos, fue diametralmente opuesta.
Y es que mientras nuestros estimados therians, que son como ya dije y ustedes lo saben, seres humanos disfrazados y realizando acciones de animales, especialmente domésticos, y cuando digo especialmente quiero decir que no todos; pero en el caso de estas personas disfrazadas, – no convertidas-,en animales. Su atuendo, es decir la máscara de perro, la cola y en algunos casos el forrito de peluche que se ponen en el cuerpo para aparentar pelaje de perro, le costó a cada uno de ellos, o probablemente a sus padres que los apoyan. En el caso de los violentadores de la paz social, o sea los que quemaron vehículos ayer y cerraron avenidas para evitar la circulación, a estos ni les costaron los carros de todo tipo que incendiaron ya que, en la mayoría de los casos, fueron vehículos que quitaron a los que iban manejándolos en determinado momento en que los delincuentes aparecieron.
Claro, como ya dije en ambos casos, la idea principal era llamar la atención, era que la gente se fijara en ellos, con mucha diferencia entre ambos casos, tanta así que mientras los therian sólo iban a ser objeto de curiosidad, de llamar la atención por el disfraz que portaran, o de la forma en la que anduvieran vestidos, iban a saltar como perritos, o iban a maullar como gatitos, o en algunos casos a aullar imitando el aullido de los lobos, luego de esta exhibición donde invariablemente que llamarían la atención, se irían a sus casas, bueno, luego de reunirse entre ellos como convivir como animalitos del Señor, aunque en este caso, animalitos humanos.
Mientras que el costo de llamar la atención de la delincuencia organizada, el costo de decirnos “miren somos poderosos y quitamos carros para quemarlos”, es evidente que no sólo no les costaría a estos delincuentes, sino que dañarían la economía de gente de trabajo a la que le quitaron su cochecito, su camionetita que era su capital de trabajo, era el equipo que usaban para repartir pan, bolillos, agua de garrafón, material para construcción si es que eran albañiles, o su taxi, como fue el caso de uno carro del servicio público, quemado en la esquina de calle Alaska y Avenida Insurgentes.
Y lo más simplón fue encontrar en las redes sociales, comentarios como este que leí respecto a las bandas de vándalos del crimen organizado: “lo bueno es que ahora nomás quitan carros y los queman, ya no es como antes que también mataban gente”; veo comentarios como este, y es cuando uno sabe el motivo por el cual las personas dedicadas a la delincuencia siempre abusarán de quienes se dejen.
Comentarios como: “esta gente es consciente si cobran plaza, pero hasta eso que no abusan tanto, cobran cantidades que si se pueden pagar”, son comentarios que deben darnos lastima y coraje a la vez, porque con este tipo de pensamientos estamos normalizando que gente que quiere vivir sin trabajar en forma decente, gente que quiere vivir extorsionando a los que con mucho esfuerzo se ganan la vida, sean vistos como personas de buen corazón, cuando esto es lo último que tienen.
El hecho de que hayan logrado llamar la atención y provocar una histeria colectiva de miedo, y que hoy lunes se cancelen las clases, el trabajo en las oficinas burocráticas de los tres poderes, y el cierre de restaurantes, significa que los actos de protagonismo de la delincuencia organizada nos cuestan muy caros a los mexicanos…¿ o no ?…hasta mañana





