La producción de mango en Nayarit registrará una caída del cincuenta por ciento durante el presente ciclo agrícola debido a factores climáticos adversos. El desplome productivo compromete directamente los ingresos de siete mil mangueros de la entidad, quienes enfrentan la vulnerabilidad de un esquema comercial regido estrictamente por el libre mercado.
La aproximación del periodo de recolección acentúa la incertidumbre financiera para las familias rurales del estado ante la inestabilidad de los precios de la fruta. Al carecer de mecanismos de protección, el valor del producto queda expuesto a las fluctuaciones del mercado, lo que dificulta la recuperación de las inversiones realizadas durante el año.
El escenario actual de pérdidas podría agravarse si las condiciones meteorológicas desfavorables se prolongan en las zonas de cultivo durante las próximas semanas. El dirigente estatal de la Liga de Comunidades Agrarias, Carlos Castillón Medina, advirtió que el porcentaje de afectación en la producción corre el riesgo de incrementarse conforme avance el calendario de cosecha.
Los afectados buscan estrategias para mitigar el impacto de la reducción en la disponibilidad del insumo en el mercado nacional y de exportación. La preocupación del sector agrícola se concentra en la fragilidad de la economía local ante una cosecha que se redujo sustancialmente respecto a los rendimientos históricos de la región.







