El sector agrícola de la entidad atraviesa una severa crisis debido a la reducción del 70 por ciento en la cosecha de mango y la aparición de plagas como la mosca de la fruta y el gusano barrenador. Carlos Castillón Medina, dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en el estado, advirtió que esta situación compromete tanto la sanidad agropecuaria como la rentabilidad de las familias productoras ante la falta de programas de apoyo oficial.
La producción de mango, que en ciclos anteriores alcanzaba las 220 mil toneladas anuales, se desplomó este año a sólo 70 mil toneladas. Aunque las causas no se han identificado plenamente, se atribuyen a factores climáticos como la ausencia de frío y lluvias atípicas que dañaron el proceso de floración. Esta escasez no sólo afecta los ingresos directos, sino que imposibilita el financiamiento para el trampeo de la mosca de la fruta, actividad que suele ser costeada por los comercializadores.
La falta de recursos para la sanidad vegetal genera el temor de que la entidad se convierta en un foco de propagación para la mosca de la fruta, lo que afectaría colateralmente otros cultivos como la yaca y el lichi. El dirigente campesino señaló que la vulnerabilidad de los productores se ha agravado tras la desaparición de esquemas de apoyo y la nula aplicación de seguros catastróficos, por lo que urgió a los gobiernos estatal y federal a intervenir para evitar un colapso mayor en la cadena productiva.
En el mercado local, la escasez ha disparado el precio de la fruta hasta los 20 pesos por pieza, alcanzando los 450 pesos por caja; sin embargo, este incremento no compensa las pérdidas totales por la baja cosecha. Paralelamente, el sector pecuario enfrenta la amenaza del gusano barrenador, del cual ya se detectaron dos casos en el estado. La suspensión en la producción de moscas estériles para su control y la falta de vigilancia en el ganado que permanece libre en el monte facilitan el avance de esta plaga.
El avance del gusano barrenador representa un peligro inminente para el ganado bovino, porcino y la fauna silvestre, con un impacto económico directo en el precio de las reses. El líder de la CNC subrayó que la presencia de esta larva pone en riesgo las exportaciones hacia Estados Unidos, por lo que hizo un llamado a las autoridades para priorizar la sanidad animal y vegetal, implementando acciones urgentes que detengan la profundidad de la crisis en el sector rural.







