Las pantallas de México han vuelto a decantarse por una historia de poder y corrupción. La plataforma Netflix estrenó este primero de mayo la película El Yerno, una sátira sobre el sistema político mexicano dirigida por Gerardo Naranjo y protagonizada por Adrián Vázquez.

La comedia sigue la vida de José Sánchez, “un hombre curtido por una racha de fracasos personales y profesionales, que encuentra una inesperada segunda oportunidad al abrirse paso en el mundo de la política. Gracias a su carisma deslenguado, su instinto para la confrontación y una presencia tan peculiar como inolvidable, marcada por su icónico bigote”, como señala su sinopsis.
Lo que pareciera ser una historia más en la línea de Luis Estrada ha generado conversación entre el público nayarita, donde usuarios han señalado similitudes entre el personaje y la trayectoria del exfiscal Edgar Veytia.
Hace más de cuatro años, surgieron versiones sobre un posible proyecto audiovisual inspirado en los casos de Edgar Veytia y el exgobernador Roberto Sandoval. Sin embargo, no hubo confirmación oficial por parte de la plataforma ni de productoras involucradas, y el tema dejó de mencionarse.
La historia de El Yerno sigue a un joven mexicoamericano que, tras meterse en problemas en Estados Unidos, es enviado a México con un familiar. Ahí conoce a una familia con influencia económica, propietaria de una empresa de transporte, con la que establece un vínculo tras iniciar una relación con su hija.

Las conexiones de su nueva familia le permiten consolidar alianzas con actores políticos y empresarios, lo que marca el inicio de una carrera que lo lleva a convertirse en fiscal general de Albacruz, la entidad ficticia donde transcurren los hechos.
Como fiscal, Sánchez impulsa la creación de una policía de élite para combatir al crimen organizado. Sin embargo, ante amenazas contra su vida, plantea una estrategia que deriva en acuerdos con grupos del crimen organizado, lo que impacta en los niveles de seguridad del estado.

El desarrollo de la historia muestra también investigaciones periodísticas y de autoridades estadounidenses que derivan en la detención del protagonista, la muerte de los socios y la posterior colaboración en procesos judiciales en suelo estadounidense.
Las comparaciones con el caso de Edgar Veytia han sido recurrentes. El exfuncionario nació en Tijuana, Baja California, y vivió parte de su juventud en San Diego, California. Posteriormente se estableció en Nayarit, donde contrajo matrimonio con una familia con trayectoria política en el estado.

En 2008 se integró al gobierno municipal de Tepic, encabezado por Roberto Sandoval Castañeda, como director de Tránsito y Vialidad. Un año después asumió la titularidad de la Seguridad Pública del municipio.
Tras la elección de Sandoval Castañeda como gobernador en 2011, Veytia fue designado subprocurador, cargo en el que fue víctima de un atentado en la colonia El Pedregal de San Juan en Tepic. Posteriormente, con la transformación institucional de la Procuraduría en Fiscalía, se convirtió en el primer fiscal general en la historia del estado.

Durante su gestión se creó la Policía Nayarit, corporación enfocada en el combate al crimen organizado. Sin embargo, el propio Veytia reveló que esta policía solo fue una fachada, ya que ante la falta de presupuesto, inventó una marca policial que pareciera de elite, utilizando recursos rentados para los promocionales, entre ellos un helicóptero.
También admitió públicamente haber realizado una cumbre de narcotraficantes del Cártel de Sinaloa y el Cártel de los Beltrán Leyva para lograr una tregua y reparto de plazas en Nayarit, acuerdo con el cual comenzó a recibir una gratificación monetaria. Asimismo, confirmó que en el mundo criminal era conocido como El Diablo, ya que nunca ordenaba asesinar explícitamente, sino “mandarlos al infierno”. El fiscal nayarita reconoció ser responsable de al menos 10 asesinatos.

El 27 de marzo de 2017 fue detenido en San Diego, California, Estados Unidos por cargos relacionados con narcotráfico. Semanas antes en un operativo encabezado por el Ejército, junto a corporaciones estatales, habían abatido a los narcotraficantes Juan Francisco Patrón Sánchez, conocido como El H2, y a su presunto sobrino Daniel Isaac Silva Gárate, El H9, identificados como Los Mazatlecos, líderes del Cártel de los Beltrán Leyva en Nayarit.
En septiembre de 2019 se declaró culpable y fue sentenciado a 20 años de prisión.
Posteriormente colaboró con autoridades estadounidenses en distintos procesos judiciales, incluidos casos de alto perfil como el del exsecretario de Seguridad Pública federal Genaro García Luna. De acuerdo con Reforma, también señaló al general Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa Nacional durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, por presuntos vínculos con el Cártel de los Beltrán Leyva.

Veytia logró reducir su condena y fue liberado formalmente en marzo de 2025. No obstante, autoridades estadounidenses no han informado si ingresó a algún programa de protección de testigos. En México, enfrenta órdenes de aprehensión vigentes.
Aunque las similitudes señaladas por algunas personas han generado controversia, la plataforma y la producción de El Yerno insisten en que la historia no está basada en hechos reales o en algún personaje en específico.







