Las autoridades estatales de salud reportaron un descenso preliminar del 12 por ciento en la incidencia de dengue en comparación con el periodo homólogo del año anterior; sin embargo, advirtieron que este panorama favorable no debe propiciar el descuido social ante la inminente llegada del temporal de lluvias. La acumulación de agua pluvial en patios, azoteas y espacios públicos suele multiplicar los criaderos del vector transmisor, por lo que resulta indispensable anticipar las labores de saneamiento preventivo en las zonas más vulnerables de la entidad.
De acuerdo con el doctor Federico López, director de Salud Pública de los Servicios de Salud de Nayarit, el registro epidemiológico actual se concentra en tres demarcaciones prioritarias, donde Tepic encabeza la lista con 37 casos, seguido de Compostela con ocho y Bahía de Banderas con tres incidentes. El funcionario de salud precisó que, de los 57 casos acumulados en la entidad, se observa una reducción sustancial respecto a los registros históricos de periodos anteriores, cuando la cifra superaba las dos mil transmisiones.
Con el propósito de mitigar los riesgos de transmisión, los diferentes ayuntamientos coordinan jornadas permanentes de descacharrización y limpieza de áreas comunes. Éste esfuerzo gubernamental busca eliminar recipientes en desuso que acumulan agua, complementando las tareas de fumigación y control larvario en las colonias identificadas con mayor densidad del insecto.
La estrategia preventiva se enfoca prioritariamente en la corresponsabilidad de las familias para asegurar la limpieza de sus entornos inmediatos. La eliminación de maleza, el correcto tapado de aljibes y la disposición adecuada de neumáticos viejos constituyen las herramientas más efectivas para romper el ciclo de reproducción del mosquito en el ámbito doméstico.
El sector salud reitera que sólo la participación activa de la ciudadanía en las tareas de saneamiento básico garantizará que el estado mantenga la tendencia descendente durante los meses de alta precipitación. El autocuidado y la eliminación constante de criaderos en el hogar permanecen como los pilares fundamentales para proteger el bienestar colectivo frente a esta enfermedad.







