7.7 C
Tepic
lunes, mayo 18, 2026

Me lleva el tren

Fecha:

spot_imgspot_img

La expresión “Me lleva el tren” es un mexicanismo que significa por lo regular una situación adversa, una pifia, un enojo, pero quizá no al extremo de “Me lleva el diablo” o “Me lleva la chingada”, es menos ofensiva si a gustos nos aproximamos. Pero parece que hoy en día al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el tren se la está llevando al menos en una narrativa negativa.

Por un lado el Tren Maya, que al ya no contar con la publicidad buena de su construcción, de la narrativa todos los días del entonces presidente López Obrador, de los empleos que se generaron, ahora la otra cara de la moneda es que empieza a ser una carga por donde se le vea, económica, política y socialmente. Las tantas historias que se conocen, máxime en periodo vacacional, del uso del tren conlleva quejas, retrasos, fallas, y claro: escándalos por los altos costos y el daño al medio ambiente.

Le sigue el Tren Interoceánico, el que corre del Istmo de Tehuantepec desde Oaxaca hasta el Golfo de México teniendo como terminal Coatzacoalcos, Veracruz, que saltó a la fama por la desgracia del descarrilamiento donde hubo fallecidos y heridos, más de 300 kilómetros de ruta que se volvieron un atractivo para los grupos criminales. Quedó un mal sabor de boca con los resultados de la indagatoria del accidente, pues el operador no era el único responsable.

El más reciente caso de los trenes es el del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que este fin de semana, apenas a tres semanas de su apertura, sufrió una falla eléctrica que usuarios en redes sociales evidenciaron, y que ellos mismos incluso por la falta de aire tuvieron que romper una ventana para mejorar la ventilación.

Podemos sumarle, que no le toca al gobierno federal, pero sí al capitalino de la Ciudad de México, el deterioro en el sistema de transporte colectivo Metro, con retrasos prácticamente diario. Sabiendo que la movilidad, y en especial ese medio de transporte representa los nervios de la ciudad, allí, en ese universo se da la otra realidad de la vida de muchos capitalinos.

Más allá de los logros y los escándalos de la vida política que se le presentan a diario y a cada rato a la presidenta Claudia Sheinbaum, y que a más de alguno le ha de sacar un sincero “Me lleva el tren”, no debemos olvidar que los trenes son un medio de comunicación que habla de sus países y sus gobiernos. Y lamentablemente en el ritmo de las redes sociales, los trenes mencionados han tenido fallas estridentes y rimbombantes aunque también constantes que han servido para atacar la narrativa de la cuarta transformación.

Todavía faltan por evaluar al Tren Insurgente que corre de CDMX a Toluca, o el que se anunció que irá de CDMX a Guadalajara, y los nuevos testimonios de los ya mencionados, por lo que el tema y la narrativa de los trenes en México está todavía en construcción.

@rvargaspasaye
www.consentidocomun.mx

spot_img

Más artículos

spot_img
spot_img
spot_img