A poco más de un mes de la reapertura total de los locales al interior del mercado Juan Escutia, comerciantes formales manifestaron su preocupación ante lo que consideran una competencia desleal y una evidente falta de regulación del comercio ambulante en las inmediaciones del inmueble.
Si bien la reactivación económica se ha consolidado de manera paulatina tras las obras de remodelación, la proliferación de puestos semifijos en el exterior ha comenzado a generar inconformidad entre los locatarios establecidos.
Sobre el tema, el señor Amaury Robles, comerciante de la conocida Pollería Don Panchito, señaló en entrevista que el regreso a los locales fijos mejoró sustancialmente el panorama financiero, alcanzando niveles de venta que no tenían cuando operaban en la vía pública.
A pesar del repunte económico, el comerciante expuso el sentir de sus compañeros, especialmente de quienes se dedican a los giros de frutas y verduras, quienes se enfrentan directamente al incremento de puestos informales en el exterior del mercado.
Amaury Robles calificó la situación como una competencia desleal y, aunque se mostró empático con la necesidad de la gente de llevar el sustento a sus hogares, hizo un llamado implícito a las autoridades para el reordenamiento de la zona: “Todos tenemos necesidades y todos merecemos estar vendiendo, pero hay que ver dónde y cómo”.
Finalmente, Amaury Robles aseveró que una de las grandes ventajas de comprar al interior del mercado Juan Escutia es la frescura de las mercancías, algo que los distingue de la competencia externa, pues dijo que los locatarios ofrecen productos de alta calidad, pues gracias a la cercanía y trato directo que mantienen con los campos de cultivo, con las granjas de pollo y el rastro local, se garantiza el bienestar y la economía de las familias que acuden a realizar sus compras a este inmueble.







