Hoy solamente quiero hacer una reflexión basada en dos preguntas la primer pregunta es: ¿Qué hace la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la respuesta que está en la página de la propia SEMARNAT es la siguiente:
¿Qué hacemos?
Misión:
Incorporar en los diferentes ámbitos de la sociedad y de la función pública, criterios e instrumentos que aseguren la óptima protección, conservación y aprovechamiento de los recursos naturales del país, conformando así una política ambiental integral e incluyente que permita alcanzar el desarrollo sustentable.
Para cumplir con lo anterior, la SEMARNAT, sus tres subsecretarías y los diversos Órganos Desconcentrados y Descentralizados que forman parte del Sector Ambiental Federal, trabajan en cuatro aspectos prioritarios:
• La conservación y aprovechamiento sustentable de los ecosistemas y su biodiversidad.
• La prevención y control de la contaminación.
• La gestión integral de los recursos hídricos.
• El combate al cambio climático.
Visión:
Un país en el que la ciudadanía abrigue una auténtica preocupación por proteger y conservar el medio ambiente y utilizar sustentablemente los recursos naturales conciliando el desarrollo económico, la convivencia armónica con la naturaleza y la diversidad cultural.
Bueno pues esa misma Secretaría que dice que entre sus funciones está la óptima PROTECCIÓN, CONSERVACIÓN, Y APROVECHAMIENTO DE LOS RECURSOS NATURALES DEL PAÍS, CONFORMANDO ASÍ UNA POLÍTICA AMBIENTAL INTEGRAL E INCLUYENTE QUE PERMITA ALCANZAR EL DESARROLLO SUSTENTABLE, acaba de autorizar el libramiento que conectará el Tren Maya con aeropuerto de Cancún; con lo que se desmontarán, o sea se deforestarán casi 69 hectáreas de selva, ó sea, ¡¡cortarán árboles en 690 mil metros cuadrados!!
Con esta autorización, el Tren Maya suma una nueva obra complementaria fuera de la vía férrea, además de las estaciones, hoteles, terminales de carga y otras obras de conexión.
Y mire usted el cinismo, el estudio ambiental de la SEMARNAT reconoce impacto por la pérdida de cobertura vegetal, la fragmentación del hábitat de fauna silvestre y la modificación del paisaje, además del desplazamiento de especies, pero como diría un amigo mío que lo acusan de ser homosexual: “ y qué y qué, y qué “, es decir, en otras palabras, dice: “yo soy el gobierno y lo que piensen sobre mis hechos me vale”, esto de que sea la SEMARNAT, la que en lugar de oponerse a que se sigan acabando la selva maya, equivale como si en la secretaría de salud, aprobarán que se aplicara veneno a los enfermos, y que además reconozcan que eso los puede matar.
Y es que fíjense, que la dependencia encargada de cuidar nuestro medio ambiente, diga que cortar árboles en 690 mi metros cuadrados, es decir en 69 hectáreas, afectará la pérdida de cobertura vegetal, la fragmentación del hábitat de fauna silvestre y la modificación del paisaje, además del desplazamiento de especies, suena a burla contra los mexicanos que todavía tenemos fe en las pocas instituciones nacionales que todavía existen.
La autorización fue emitida el 1 de junio de 2026, luego de que el proyecto fuera ingresado para evaluación ambiental el 16 de diciembre de 2025 por Tren Maya S.A. de C.V. El resolutivo fue dado a conocer el pasado viernes mediante la Gaceta Ecológica de la Semarnat.
Con esta autorización, el Tren Maya suma una nueva obra complementaria fuera de la vía férrea. Además de las estaciones, hoteles, terminales de carga y otras obras de conexión ya construidas, el libramiento busca integrar por carretera la infraestructura ferroviaria con el aeropuerto de Cancún y la red carretera del norte de Quintana Roo.
Ahora mire usted el costo: La obra representa una inversión de tres mil 121 millones cuatro mil 647 pesos y contempla la construcción de una vialidad de 15.4 kilómetros con tres carriles por sentido. El proyecto incluye un viaducto de 1.16 kilómetros para cruzar las vías del Tren Maya sin afectar la operación ferroviaria, un puente sobre la avenida Huayacán, entronques con las carreteras federales 180 y 307, obras de drenaje, banquetas y ciclovías en algunos tramos.
Sin embargo, el estudio ambiental de la SEMARNAT, reconoce que el principal impacto de la obra será el cambio de uso de suelo en 68.512 hectáreas de selva mediana subperennifolia, considerado un impacto directo, permanente y severo por la pérdida de cobertura vegetal, la fragmentación del hábitat de fauna silvestre y la modificación del paisaje.
Asimismo, identifica riesgos relacionados con el desplazamiento de especies, alteraciones del relieve por el movimiento de tierras, procesos de erosión, posibles afectaciones al acuífero kárstico en caso de derrames accidentales de combustibles y un incremento temporal en la emisión de polvo y ruido durante la etapa de construcción.
En total, la evaluación ambiental identificó 260 interacciones entre las actividades del proyecto y los distintos componentes del ecosistema, O SEA 260 AFECTACIONES AL MEDIO AMBIENTE, y la SEMARNAT le dice a los mexicanos que todavía aman la ecología, ¿ y qué y qué y qué?..¿ Y EL PARTIDO VERDE ECOLOGISTA DE MÉXICO o sea EL PVEM, para que cuando menos por decencia haga una protesta? Ni sus luces…hasta el lunes







