La dirección de la Reserva de la Biosfera Marismas Nacionales Nayarit integra este ecosistema a los sitios prioritarios del esquema federal de recuperación ambiental. Esta iniciativa, impulsada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, se concentra en la rehabilitación de los bosques de manglar, los cuales constituyen el soporte fundamental para las actividades productivas en la región septentrional de la entidad.
El plan de trabajo coincide con las directrices nacionales para la preservación de la biodiversidad costera. Víctor Hugo Vázquez, director del área protegida, puntualizó que la zona fue seleccionada por su relevancia ecológica y su capacidad para regenerar el sustento de las familias dedicadas a las labores primarias, de modo que se busca sólo el aprovechamiento sustentable de los recursos. La intervención asegura que estos pulmones naturales mantengan su funcionalidad biológica a largo plazo.
Registros del inventario de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad confirman que el sitio resguarda cerca de 55 mil hectáreas de vegetación en óptimas condiciones. En el territorio se localizan las cuatro variedades de mangle presentes en el país, todas bajo un régimen de protección que ha permitido su permanencia frente a los retos del cambio climático y la presión urbana.
Esta estabilidad del entorno deriva de las tareas constantes de vigilancia que realizan las autoridades ambientales en conjunto con los tres órdenes de gobierno. Se promueve un esquema de legalidad donde cualquier intervención humana dentro de la reserva debe acreditar las autorizaciones correspondientes, garantizando que el desarrollo regional sea ordenado y cumpla con la normatividad vigente para no comprometer la integridad de la flora y fauna locales.
Las actividades económicas como la pesca, la ostricultura, la acuacultura y la silvicultura dependen directamente de la salud de este ecosistema. El área protegida comprende una extensión relevante distribuida estratégicamente entre los municipios de Santiago Ixcuintla, Tuxpan, Rosamorada, Tecuala y Acaponeta, consolidándose como un pilar de bienestar para los habitantes del norte de Nayarit.







