Iniciaron las gestiones necesarias para obtener la certificación fitosanitaria del aguacate cosechado en la entidad. Este proceso técnico resulta fundamental para que los productores locales logren ingresar formalmente al mercado de Estados Unidos y, en una etapa posterior, expandan su presencia hacia otros destinos globales de alto consumo.
La comercialización externa del fruto exige el cumplimiento estricto de normativas que avalen la ausencia de plagas y la inocuidad alimentaria. El personal técnico encargado del proyecto enfatiza que, incluso cuando la producción se encuentre sana visualmente, el documento oficial es el único medio para acreditar la calidad ante los inspectores extranjeros, además de requerir un control riguroso en la aplicación de plaguicidas.
Nayarit posee una producción que compite en los estándares más elevados a nivel mundial por sus propiedades organolépticas, explicó César Octavio Lara Fonseca, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico y Social. Bajo esta premisa, la estrategia de expansión contempla sumar a la ruta norteamericana el interés de naciones europeas y países musulmanes por el agro nayarita.
El fortalecimiento del sector agrícola ha sido una constante durante la actual administración estatal, que suma casi un lustro enfocada en mejorar la competitividad de las cosechas locales. Este impulso institucional busca que el trabajo del campo se traduzca en beneficios tangibles para las familias productoras, elevando el valor agregado de los artículos que salen de las huertas hacia los centros de consumo masivo.
Lograr la consolidación de estas certificaciones representa un paso decisivo para transformar la economía regional mediante la exportación directa. Al asegurar el cumplimiento de las normas internacionales, el sector aguacatero se perfila como un motor de desarrollo que integra la sanidad vegetal con la eficiencia comercial en favor de la prosperidad de los trabajadores rurales.







