Dos mil millones de pesos representan el monto acumulado que la administración estatal ha inyectado al rubro de infraestructura educativa. Esta suficiencia presupuestaria se ha distribuido con la finalidad de revertir el deterioro físico de los inmuebles escolares, asegurando que los activos fijos del sector enseñanza cumplan con estándares de operatividad funcional.
El gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero precisó que los recursos permitieron ejecutar acciones de remodelación, rehabilitación y mejoramiento integral. La estrategia de obra pública abarca desde centros de educación preescolar hasta complejos de educación superior, atendiendo las necesidades específicas de mantenimiento correctivo en cada zona del estado.
Bajo una visión de retorno social, la capitalización de estos proyectos busca elevar la calidad del entorno donde se desenvuelven miles de estudiantes nayaritas. “Estas inversiones tienen como objetivo mejorar las condiciones en las que estudian niñas, niños, adolescentes y jóvenes, además de robustecer la infraestructura de las instituciones”, puntualizó el mandatario estatal.
Paralelo a la agenda educativa, se confirmó una sesión de trabajo con la titular de la Secretaría de Agricultura del Gobierno de México programada para este jueves. La visita oficial tiene como eje central el anuncio de programas de fomento y estímulos directos para los productores primarios que integran la cadena agropecuaria del territorio.
Una de las determinaciones de mayor impacto para el sector será la condonación de adeudos vigentes. Esta política de saneamiento financiero pretende otorgar certidumbre económica a las familias del campo, eliminando cargas pasivas y permitiendo que la rentabilidad de las actividades agropecuarias se traduzca en un bienestar tangible para los hogares rurales.







