Hay lugares donde la muerte se mira de frente y se le invita a la fiesta. La explanada del panteón municipal de San Pedro Lagunillas fue uno de ellos, ahí, entre el aroma del cempasúchil y el rumor de quienes llegaron a recordar a los suyos, el festival Santoro: la fiesta de los Muertos se hermanó con el festival Almas de la Laguna, del Ayuntamiento, en una jornada donde la tradición se pintó, se narró y se bailó.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Centro INAH Nayarit, celebra este año la cuarta edición del Santoro, un festival que desde 2023 ha ido tejiendo comunidad en distintos municipios de Nayarit. En esta ocasión fue San Pedro Lagunillas quien extendió la invitación para unir fuerzas con su propia celebración, y la respuesta fue una cartelera cultural pensada para todas las edades.
Los primeros en animar la explanada fueron los talleristas del Museo Regional de Nayarit, quienes impartieron el taller Pinta tu calavera dirigido al público en general. Grandes y chicos tomaron el pincel y, entre colores y trazos, dieron personalidad propia a cada calavera, en un ejercicio que convirtió el símbolo de la muerte en un motivo de alegría y creatividad compartida.
Junto al escenario principal, el artista Gilberto Silvestre realizó un performance de pintura en vivo de inspiración prehispánica. Ante la mirada atenta de los asistentes, el lienzo fue cobrando forma y recordó que la manera de honrar a los muertos tiene raíces que se hunden en los pueblos originarios de este territorio.
Mientras tanto, la compañía actoral Tianguis Teatro narró leyendas de Nayarit y de México, en una remembranza de la tradición oral que ha pasado de generación en generación a través de los siglos. Entre apariciones, ánimas y misterios, el público escuchó con atención historias que, como las ofrendas, mantienen vivo el vínculo entre quienes están y quienes se fueron.
Tras un memorial dedicado a los difuntos del municipio, un momento de pausa y recuerdo, el Ballet Infantil y Juvenil de los SEPEN presentó la comparsa Xantolo, además de un recorrido dancístico por distintas regiones del país que llenó de movimiento y color la explanada.
El coordinador de Santoro, Guillermo Meda, destacó que en esta cuarta edición participan seis municipios: Compostela, Ixtlán del Río, San Blas, San Pedro Lagunillas, Tepic y Xalisco. Cada uno aportó talleres, ofrendas y actividades artísticas, además de la exposición pictórica Tzompantli: un altar de imágenes, del artista Juan Carlos Ponce, y el festival artístico, que en conjunto reafirman la fuerza de una tradición que une a la región.
Como dato final, el festival cierra este martes 3 de noviembre en Mezquites, municipio de Ixtlán del Río, con el montaje de una ofrenda de calaveras de cerámica, una última cita para recordar, con arte y con memoria, a quienes siguen presentes en cada altar.







