Ni cómo ayudarles

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Por Rafael G. Vargas Pasaye

El subsecretario de Derechos Humanos en Nayarit, Daniel Sepúlveda Árcega se robó los reflectores en días recientes pues, después de las declaraciones que hiciera al ser cuestionado sobre la lamentablemente agresión a una pareja perteneciente a la comunidad LGBT+ por el hecho de expresar su amor púbicamente, esto es, por besarse en un bar de la capital.

Integrantes de esa comunidad protestaron con un llamado besotón (parejas besándose) frente al inmueble, una manera pacífica de señalar el hecho, de subrayar lo que han padecido de forma constante, y donde pareciera que no hemos avanzado mucho que digamos, que estamos, por decir lo menos, en la década de los ochenta en algunos de nuestros comportamientos, acciones y pensamientos.

Y quizá eso fue lo que le pasó al expastor evangélico, excandidato a gobernador en 2017 (cambiado de último minuto por el Partido Encuentro Social precisamente por no cumplir con el tiempo de separación del cargo religioso y surgiendo el famoso candidato Zapata, el del #Hashtagcampaña), y también candidato suplente a Senador en 2018 por Morena, que luego de obtener el triunfo la fórmula que llevaba por titular al hoy gobernador Miguel Ángel Navarro, el Partido Acción Nacional impugnó el no cumplimiento con la ley, esto es, otra vez no completaba con el plazo de separación del cargo religioso, y fue retirado como senador suplente, razón por la que apenas en diciembre pasado los nayaritas de nuevo vivimos un proceso electoral, ahora extraordinario.

Y ese pasado quizá lo alcanzó, ya que de su ronco pecho días después del acto violento contra la pareja gay, ante medios de comunicación dijo el funcionario estatal: “no amerita el hecho de ser tratados de esa manera por lo que estaban haciendo, pudo haber sido sencillamente una sugerencia, buscar un lugar más privado para hacer esto, no hacerlo públicamente, no era un bar gay, porque hay lugares especiales para eso, pero aún así no amerita la agresión que tuvieron”.

Pero el efecto al parecer es expansivo: Lorena Villarreal Rodríguez, quien ostenta el cargo de Secretaria Técnica Indigenista del Instituto para la Atención de los Pueblos y Comunidades Indígenas del estado de Nayarit, en un foro con personas promotoras de derechos humanos y periodistas, comentó en relación a los habitantes de la zona serrana: “La mayoría de los padres de familia se dedican a robar, así tal cual, a robar para poderles dar de comer a veces a sus familias; asaltando camiones o lo que se pueda y no digo porque viven en extrema pobreza, sino porque ya se hizo un embudo una necesidad que no había; la gente vivía con lo que tenía y con lo que podía pero malamente ya se acostumbraron a no hacer nada al cabo el gobierno les va a dar y si no llega el programa, pues de dónde”.

Esta estridente declaración la realizó en un evento como funcionaria, siendo acompañada en el presudium por el titular de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación federal, Enrique Izaroque, y el ya citado Daniel Sepúlveda, quien al día siguiente ofreció disculpas por lo dicho por Villarreal Rodríguez, quien fue “candidata a Diputada Local por Morena en 2017 así como coordinadora de campaña de López Obrador en el Nayar (sic) en 2018 por Morena y Coordinadora de campaña del Dr. Navarro en el Nayar (sic) en 2021 por Morena”, de acuerdo a la ficha curricular que se puede revisar en la web oficial del gobierno nayarita.

Por si no bastara hay un tercer funcionario a quien le gana el protagonismo, ya en varias ocasiones le han obligado a retirar de sus redes sociales supuestos comunicados oficiales desde su oficina de Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal de Inclusión de Personas con Discapacidad, su nombre Omar Cordero, quien publicó un mensaje en sus redes en relación al lamentable sucedo del bar: “No hagamos leña del árbol caído, nunca dije que estaba de acuerdo en las declaraciones de el Subsecretario de Derechos humanos, pues fueron muy desafortunadas, su postura es desde su ámbito personal, jamás será el sentir de él (sic) Gobierno ni de nuestro Gobernador”.

Qué raro será para todos distinguir entonces cuando hablen “desde su ámbito personal”, donde quizá se exprese en contra de grupos vulnerables el subsecretario de acuerdo con Cordero, y no desde su posición en el gobierno, donde cuidará las formas políticamente correctas seguramente.

Estos funcionarios nayaritas no ayudan a la Secretaría General de Gobierno que encabeza Juan Echeagaray, ni mucho menos al Gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero. No han faltado las voces que piden las renuncias de Sepúlveda, Villarreal y Cordero, y es que en ocasiones no hay ni cómo ayudarles, si ni entre ellos se ayudan.

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