Por Francisco Javier Sandoval Torres

Como fue siempre sabido, en la política mexicana del viejo régimen, y más en la etapa neoliberal, no valía la pena ponerse a pensar quién sería el «bueno”, el elegido.

Todo dependía del dedo omnipotente del Señor Presidente.

Una designación que pasó a la historia, fue la que hizo Ruiz Cortines para nombrar al sucesor.

Don Adolfo, un empedernido jugador de dominó, empleó su conocimiento sobre este juego para despistar a los curiosos que especulaban quién sería el candidato a la Presidencia.

Enrique Krauze escribió en su libro La Presidencia Imperial, que “era tal la pasión de Ruiz Cortines por el dominó, que sus colaboradores temían jugar con él, no por las apuestas mínimas que se cruzaban, sino porque el Presidente se enojaba si el companero cometía alguna pifia».

POLÍTICA Y DOMINÓ

A Ruiz Cortines le encantaba el dominó porque se parecía a la política.

Mejor dicho, le gustaba la política porque se parecía al dominó:

“En el dominó, como en la Presidencia -decía-, no hay que hablar, es un juego de mudos. Las señas son recomendables si se hacen con discreción y elegancia. No admitir ni dar cachirules. Si el juego viene mal, desatiéndalo. De las mulas hay que deshacerse con rapidez y a los contrarios ahorcárselas sin piedad. Y no lo olviden: vale más un mal cierre que una pasada en falso”.

Guadalupe Loaeza en su texto Memorias de La Silla/Los secretos de Ruiz Cortines, apunta lo siguiente:

«Uno de los políticos más misteriosos de nuestra historia ha sido el veracruzano Adolfo Ruiz Cortines (1889-1973).

«Como buen jugador de dominó, era casi imposible ver sus intenciones secretas, así como lo que verdaderamente pensaba de todos los asuntos.

«Quizá por esta razón, todos aquellos que han escrito sobre Ruiz Cortines lo ven como un jugador que constantemente se encontraba en una partida de «dominó político», dice Loaeza.

EL «POLLO» NAYARITA

En efecto, la selección que hizo Ruiz Cortines en 1958 fue para él un ingenioso juego de dominó político.

Logró disimular, ocultar, despistar para proteger a su candidato Adolfo López Mateos.

Por lo menos a tres personajes hizo creer que cada uno de ellos sería el «gallo”.

El nayarita Gilberto Flores Muñoz, secretario de Agricultura, era el «Pollo”, y doña María Izaguirre de Ruiz Cortines se refería a la «Nena» Izquierdo de Flores Muñoz, como la futura primera dama.

Cuentan que en una ocasión, y estando presente Flores Muñoz, Ruiz Cortines comentó a Antonio Carrillo Flores, secretario de Hacienda:

“Mire, licenciado, ayude a nuestro buen amigo Flores Muñoz a que no deje nada en su escritorio que le vaya a causar alguna molestia, no sea que le revisen y encuentren algo”.

FLORES MUÑOZ NO ERA EL CANDIDATO

Según Krauze, otra versión afirma que dijo: “Ese Pollo debe estar limpio”.

Después, cuando se supo que Gilberto Flores Muñoz no era el candidato, Carrillo Flores le recordó la anécdota al Presidente.

Ruiz Cortines, como en el dominó, contestó: “Precisamente como el Pollo no era el bueno, convenía que saliera limpio.

¿Cree Usted que si fuera a ser el Presidente importaría que dejara algo? ¿Quién va a revisar al Presidente?”.

«NI MODO, POLLO, PERDIMOS»

Se dijo entonces que cuando el nayarita Gilberto Flores Muñoz le reclamó a Ruiz Cortines por qué no lo había hecho candidato a la Presidencia de la República, el zorro le respondió socarronamente: «Ni modo, Pollo, perdimos».

ASTUTO Y COLMILLUDO

Los analistas coinciden en que el Presidente Ruiz Cortines, jugador de dominó astuto y colmilludo, tenía su candidato, pero hizo el juego para distraer a los demás jugadores.

Concluye Krauze en el libro citado:

“En el dominó de la sucesión presidencial, Don Adolfo Ruiz Cortines había ganado la partida: mudo a veces, parlanchín otras, mañoso siempre, había desorientado a sus colaboradores para proteger su propio juego, ahorcar el de los contrarios sin piedad y cerrar la partida sacando la ficha clave en el momento justo”.

LA ETERNA IMPOSICIÓN

En la perspectiva del sexenio 2021-2027, gobernantes, funcionarios, mafias políticas y partidos del viejo régimen local, creyeron a pie juntillas que continuarían teniendo vía libre para imponer sus candidatos y asegurar la permanencia de su poder y dominio sobre las y los nayaritas.

EL PUEBLO ASTUTO, HIZO EL JUEGO

Culmino este análisis político señalando, en el contexto de las consideraciones sobre el zorro Ruiz Cortines, que ¡sorpresa! para las elecciones del 6 de junio del año pasado, el pueblo nayarita tenía su candidato, pero se portó astuto, haciendo el juego para distraer a los demás aspirantes.

Y en la tarde de las elecciones mencionadas, los ilusos despertaron de su sueño y con terror se dieron cuenta que una época comenzaba a extinguirse:

El pueblo nayarita estaba de regreso y con su voto, volvía a poner y quitar gobernantes.

El dinosaurio ya no estaba allí.

Perdieron rotundamente los candidatos del viejo régimen.

AZTLÁN, Jueves 12 de Mayo de 2022

FRANCISCO JAVIER SANDOVAL TORRES

Analista Político Profesional

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