La detención de Ovidio Guzmán López “El Ratón” desató un infierno en Culiacán, Sinaloa. Bloqueos, quemas de vehículos, tomas de casetas y centrales de transporte, así como balaceras y saqueos se reportaron a lo largo de la entidad. Para Nayarit, este averno costó la vida al Coronel de Infantería Diplomado de Estado Mayor, Juan José Moreno Orzúa, comandante del 43 Batallón de Infantería, quien cayó en cumplimento de su deber junto al menos tres elementos más pertenecientes a esta entidad.

En punto de las 03:00 horas del jueves 05 de enero, un sorpresivo operativo rompió con la tranquilidad de la capital sinaloense. Después de seis meses de trabajos de inteligencia, la Secretaría de la Defensa Nacional a través de la Guardia Nacional, ejecutó un plan infalible para capturar a quien fue identificado como líder del grupo criminal “Los Menores” pertenecientes al Cártel del Pacífico, así como hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, actualmente preso en los Estados Unidos.

La primera imagen difundida en redes sociales sobre la detención de Ovidio Guzmán

A partir de la detención, el terror se apoderó del estado de Sinaloa. En la Ciudad de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador ofrecía su tradicional conferencia matutina, cuando periodistas cuestionaron sobre un operativo en Sinaloa, el mandatario confirmó el hecho pero se negó a dar más información al respecto. Las miradas de los medios nacionales e internacionales se colocaron de nueva cuenta en la entidad del pacífico que respondía con las primeras quemas de vehículos y bloqueos carreteros.

Pronto, las redes sociales se inundaron de imágenes y videos de distintos enfrentamientos entre fuerzas del orden y civiles armados. Cinco horas después del operativo, una aeronave de las Fuerzas Armadas partió de la capital sinaloense entre una desesperada lluvia de balas, que incluso alcanzó a un avión civil.

Avión baleado en el Aeropuerto de Sinaloa

Posteriormente, en el corazón del país, el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González confirmó la detención de quien identificó como Ovidio “N”, líder de una cédula criminal generadora de violencia en cuatro entidades del país. Fue trasladado a bordo del avión militar que aterrizó en la Ciudad de México para posteriormente ser recluido en la cárcel de máxima seguridad del Altiplano.

El terror en Sinaloa comenzó a recrudecerse y propagarse a través de distintos municipios como Ahome, Mazatlán y Escuinapa, en la zona límite con Nayarit. Al menos 19 bloqueos se registraron en distintos puntos de Culiacán, mientras civiles armados tomaron el aeropuerto internacional y la base aérea militar número 10.

Esta escalada de violencia obligó al gobierno de Sinaloa a pedir a la ciudadanía confinarse en sus hogares, suspender clases y parar labores gubernamentales, mientras tanto aeropuertos y centrales de autobuses cancelaron sus transportes, hospitales suspendieron las citas médicas e incluso la liga mexicana de fútbol profesional pospuso el inicio de su nueva temporada que tendría como sede la ciudad de Mazatlán.

Ante esta situación, el gobierno de Nayarit ordenó un oportuno despliegue de seguridad que conformaron agentes de la policía municipal de Acaponeta y policía estatal, así como elementos de la Guardia Nacional, Ejército Mexicano y la Marina quienes cortaron la circulación en las carreteras norteñas para evitar el famoso “efecto cucaracha”.

No obstante, el fuego tocó la puerta. Pronto una pipa de melaza fue incendiada en la localidad de Cerro Bola, en Acaponeta, lo que requirió la intervención del personal de Protección Ciudadana y Bomberos de Nayarit que fue escoltado por elementos federales.

La entrada y salida de Nayarit hacia Sinaloa fue cerrada. Cientos de vehículos quedaron varados en la carretera federal número 15, por lo que el Ayuntamiento de Acaponeta habilitó albergues para quienes así lo requieran. La paz social se mantuvo en todo momento en la entidad, al contrario de lo que sucedió en Sinaloa, donde el fuego y el terror no cedieron, reportándose balaceras en distintos puntos de la entidad por más de ocho horas.

Uno de esos enfrentamientos enlutó a Nayarit. El Coronel de Infantería Diplomado del Estado Mayor, Juan José Moreno Orzúa, quien también era comandante del 43 Batallón de Infantería, fue solicitado para reforzar a las fuerzas armadas desplegadas en Sinaloa. Durante su trayecto, en la localidad sinaloense de Palmillas, fue emboscado por civiles armados junto a sus escoltas.

El artero atentado generó graves lesiones a Moreno Orzúa que fue trasladado de forma inmediata al hospital del IMSS-Bienestar en Acaponeta, lugar donde se confirmó su fallecimiento, al igual que el de tres elementos del Ejército Mexicano más que fungían como escoltas del comandante.

Ovidio Guzmán López, es requerido por el gobierno de Estados Unidos por el delito de tráfico de drogas, además de ser señalado como uno de los principales exportadores de fentanilo. Su captura, se registra en el marco de la Cumbre de Líderes de América del Norte, en la cual participarán el primer ministro canadiense, Justin Trudeau y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien de acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores arribará a México el 8 de enero a través del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.

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