Los artesanos pertenecientes a la Unión Wixárika de Centros Ceremoniales en Nayarit buscan profesionalizar la venta de sus piezas para obtener ingresos justos y evitar la dependencia de intermediarios. De acuerdo con la organización, el objetivo primordial es que los creadores de estas piezas de arte aprendan estrategias de mercado que impacten positivamente en la economía de sus hogares.
Las obras elaboradas en las comunidades nayaritas gozan de un amplio reconocimiento y son adquiridas a precios competitivos por el turismo nacional e internacional. No obstante, el beneficio económico no siempre llega de manera directa a las familias originarias, quienes se enfrentan a dificultades logísticas para colocar sus productos en los mejores escaparates.
El vicepresidente de la Unión Wixárika, Rubén López de la Cruz, explicó que la falta de recursos para invertir y la urgencia por cubrir necesidades básicas obliga a muchos artesanos a vender su producción a precios extremadamente bajos. Esta situación es aprovechada por compradores mayoristas, quienes adquieren la mercancía a bajo costo para después revenderla con márgenes de ganancia sustanciales que no llegan al artista.
Ante este escenario, se destaca la disposición de la Secretaría de Turismo para colaborar en la internacionalización del arte Wixárika. Esta apertura institucional representa una oportunidad para que las piezas trasciendan fronteras bajo un esquema que respete el valor cultural y el esfuerzo de los pueblos originarios, permitiendo que sólo los verdaderos autores reciban el pago correspondiente por su talento.
Finalmente, los representantes de la unión enfatizaron que es imperativo que los integrantes de la etnia reciban capacitación en materia comercial. Al fortalecer sus habilidades de venta y negociación, los artesanos podrán garantizar la estabilidad financiera de sus familias y asegurar que su herencia cultural represente una fuente digna de sustento para las nuevas generaciones en la región.







