La Secretaría de Salud emitió una alerta urgente a las administraciones municipales para priorizar el saneamiento del agua potable en toda la entidad. Esta medida surge tras el reporte de 8,600 casos de diarrea registrados en lo que va del año, una cifra que refleja la vulnerabilidad de la población frente a servicios de higiene deficientes. La vigilancia sanitaria se ha intensificado para asegurar que el consumo de este recurso vital no represente un riesgo para la integridad de las familias.
El nivel óptimo de cloración debe mantenerse por encima del 95% para garantizar la seguridad de los habitantes. Beatriz Ruiz Huerta, titular de la dependencia estatal, detalló que existen demarcaciones con indicadores preocupantes que sólo alcanzan niveles inferiores al 60% en sus sistemas de potabilización. Municipios como San Blas, Rosamorada, La Yesca y Huajicori se encuentran bajo supervisión estrecha debido a estas carencias técnicas en el tratamiento del líquido.
Aunque la incidencia de padecimientos gastrointestinales es elevada, hasta el momento no se han registrado fallecimientos ni cuadros de deshidratación grave. La mayor preocupación institucional se concentra en la población infantil menor de cinco años, con un foco de atención especial en las zonas de Del Nayar, La Yesca y Huajicori. En estos puntos, las condiciones de salud exigen una respuesta inmediata y coordinada entre los distintos niveles de gobierno.
La prevención efectiva requiere de un esfuerzo que integre la labor oficial con los cuidados domésticos. Se recomienda a los padres de familia mantener una higiene rigurosa, enfatizando el lavado constante de manos de quienes manipulan alimentos y evitando que los infantes tengan contacto con objetos contaminados. Estas medidas sencillas funcionan como una barrera fundamental para frenar la cadena de contagios en las comunidades que presentan mayores rezagos en servicios básicos.
El fortalecimiento del sistema inmunológico desde los primeros meses de vida representa otra herramienta clave contra las infecciones. Las autoridades sanitarias promueven la lactancia materna como una protección esencial para los recién nacidos, acción que se suma al compromiso de los ayuntamientos por normalizar la calidad del agua. Con esta estrategia integral, se busca reducir las estadísticas de enfermedad y asegurar un entorno saludable para la sociedad.







