Habitantes de la serranía nayarita enfrentan el aislamiento y el peligro cada vez que las nubes se cierran sobre la Sierra Madre Occidental. Con el inicio de la temporada de lluvias, las rutas de tránsito que conectan a las comunidades indígenas se han transformado en trampas de lodo y roca, dejando a cientos de personas incomunicadas y vulnerables ante la fuerza de la naturaleza.
Ante esta situación crítica, el presidente del Movimiento Indígena Popular, Manuel Rivera Taizán, denunció que los desbordamientos de los ríos en las zonas más altas han borrado los accesos básicos. La desaparición de antiguos puentes colgantes y la ausencia de infraestructura vehicular sólida han convertido un viaje cotidiano en una travesía donde se pone en juego la integridad física de hombres, mujeres y niños.
Advirtió que la desesperación obliga a los pobladores a improvisar soluciones arriesgadas para cruzar los cauces crecidos. Sin alternativas seguras, los residentes se ven forzados a navegar en condiciones precarias o a realizar cruces a pie que desafían la corriente, una realidad que se agrava conforme las precipitaciones saturan el suelo de la región montañosa.
Las urgencias médicas representan el escenario más dramático para los habitantes de El Nayar y zonas aledañas. Transportar a un enfermo hacia un centro de salud se convierte en una labor titánica que exige maniobras extremas para superar los ríos, lo cual retrasa la atención vital y eleva el riesgo de desenlaces fatales que podrían evitarse con caminos adecuados.
Requieren los pueblos originarios una respuesta institucional que priorice la inversión en obras públicas estratégicas de manera inmediata. Rivera Taizán enfatizó que el presupuesto debe enfocarse en solucionar las necesidades de conectividad de la zona serrana, pues la falta de puentes no es sólo un problema de vialidad, sino una amenaza constante a los derechos humanos y a la supervivencia.
Sólo mediante la voluntad política y el esfuerzo conjunto de los gobiernos municipal, estatal y federal será posible revertir este abandono histórico, sentenció el líder indígena: “Para grandes problemas, grandes soluciones, por ello es necesario coordinar esfuerzos para solucionar las necesidades de infraestructura de la zona serrana”.







