Un decomiso de 257 huevos de tortuga marina culminó de forma inédita en Nayarit con la siembra de estos organismos en un espacio de conservación del municipio de San Blas, gracias a que el rescate ocurrió pocas horas después de su sustracción ilegal.
Elementos de la Policía Estatal detectaron durante agosto a dos sospechosos que transportaban el producto biológico, lo que derivó en una inspección y en el posterior aseguramiento de los nidos saqueados.
Las intervenciones ocurrieron de manera separada, con un primer registro de 93 piezas localizadas en la comunidad de Lo de Marcos, dentro del municipio de Bahía de Banderas, y un segundo hallazgo de 164 unidades en Compostela.
Al respecto, el delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Roberto Rodríguez Medrano, expuso que el aviso inmediato por parte de los agentes policiacos facilitó la intervención de los especialistas en vida silvestre, quienes evaluaron el estado del cargamento antes de turnar a los detenidos ante la Fiscalía General de la República.
La viabilidad del traslado al campamento playero se debió principalmente a que los huevos conservaban la arena original del nido y no habían sido lavados, factor que garantizó la conservación de su temperatura y humedad necesarias para el desarrollo embrionario.
Inspectores federales realizaron el traslado de madrugada hacia el santuario de conservación de San Blas para enterrar nuevamente las piezas, iniciando un periodo de espera para cuantificar cuántas tortugas lograrán romper el cascarón.
El proceso de incubación tardará aproximadamente 45 días, tiempo durante el cual las autoridades mantendrán un monitoreo constante para registrar la evolución del nido artificial, los puntos específicos de colocación y la tasa de supervivencia final.
De acuerdo con los protocolos técnicos del sector, sólo los cargamentos recuperados con extrema rapidez y bajo condiciones óptimas de manejo pueden reincorporarse a las playas, descartando aquellos que presenten signos de descomposición o manejo inadecuado.
Aquellas unidades que no consigan desarrollarse deberán someterse a un proceso de destrucción por cuestiones de sanidad, con la finalidad de evitar focos de infección dentro del área de anidación protegida.
La dependencia federal ha iniciado tres procedimientos administrativos durante el año en curso por agresiones contra la fauna marina en la entidad, de los cuales dos corresponden de forma exclusiva a las detenciones del mes pasado.
Queda abierta la invitación a presenciar las liberaciones de crías recién nacidas para concientización ciudadana, aunque se mantiene una prohibición absoluta para tocar o manipular a los ejemplares durante su trayecto hacia el océano.



