
Recibo ayer un comunicado de la Secretaria de Cultura del gobierno de México, donde la titular de esta oficina Claudia Curiel de Icaza, anunció las designaciones de Inocencia Arellano Mijarez al frente de la Dirección General del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), y de Paloma Bonfil Sánchez e Ivone Cisneros Luján, respectivamente, en las direcciones generales de Técnica y de Investigación de las Culturas Populares y Acción Territorial y Promoción Comunitaria, dentro de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCUVI).
Leyendo este comunicado, pude darme cuenta del enorme entramado burocrático que existe no hoy, sino desde siempre en estas oficinas dedicadas a cuestiones que tienen que ver con temas indígenas hoy llamados también temas originarios.
Porque fíjense, la llamada Unidad de Culturas Vivas, Patrimonios Inmateriales e Interculturalidad (UCUVI), en donde se encuentran las direcciones generales de técnica y de Investigación de las Culturas Populares y Acción Territorial y Promoción Comunitaria, donde hubo nombramientos arriba señalados, es apenas una de las doce unidades administrativas de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México que “se encarga de coordinar las políticas de patrimonio vivo y la defensa de los derechos culturales de los pueblos indígenas y afromexicanos”, es decir hay otras once unidades administrativas con decenas de direcciones dentro de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, esto fue informado por el titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCUVI), un señor de nombre Diego Prieto Hernández, así que la maraña burocrática que se encarga de los problemas culturales de los indígenas, es un entramado de oficinas casi tan difícil de funcionar como lo es la conservación de las lenguas indígenas que quieren preservar.
Pero como dicen en las publicaciones redactadas por la inteligencia artificial y publicadas en las redes digitales: “aquí viene lo interesante”:
Sucede que Inocencia Arellano Mijarez fue designada por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como la nueva titular del de la Dirección General del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).
Inocencia Arellano, es originaria de Santiago Teneraca, Mezquital, Durango, y hablante de la lengua o’dam (tepehuano del sur), Arellano es una destacada lingüista con doctorado por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y maestría por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).
Su gestión se centrará en la promoción, uso y salvaguarda de las 68 lenguas indígenas nacionales mediante la articulación estrecha entre los tres órdenes de gobierno, la UCUVI y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI). Para ello, el INALI y la UCUVI trabajan de manera coordinada en la implementación de las Casas Comunitarias de Lengua Indígena (CALI), iniciativa del INPI para la revitalización lingüística en los diversos territorios. Además, el INALI garantizará los derechos lingüísticos y el uso de las lenguas como herramienta esencial de identidad y herencia de cosmovisiones.
Previo a este cargo, la doctora Arellano se desempeñó como profesora-investigadora y coordinadora en la Universidad de las Lenguas Indígenas de México (ULIM), y fue responsable de la traducción y revisión a la lengua o’dam de los Libros de Texto Gratuitos.
Ahora bien, de acuerdo a una nota publicada el fin de semana pasado en el portal Nayarit Noticias.com, las lenguas Mexican y O’dam, que es la que habla la nueva titular el INALI, han disminuido considerablemente la cifra de hablantes, la mayoría de ellos son personas mayores y ojo, los jóvenes que ya no se interesan en aprenderlas.
La situación de inseguridad en zonas como Huajicori ha influido en la pérdida, señaló Dagoberto Robles, encargado del Fondo Nacional para el Fomento de las Artes en el CECAN.
“En 2018 visité una de las comunidades de Huajicori y encontramos dos adultos mayores que todavía hablaban la lengua mexican, si vas a a la comunidad ya nadie habla la lengua mexican, así como la lengua O’dam”, dijo Dagoberto Robles.
Y miren ustedes este dato, de acuerdo al informante Dagoberto Robles, que como ya dijimos es el encargado del Fondo Nacional para el Fomento de las Artes en el CECAN, se estima que son cerca de 20 hablantes por comunidad de estas lenguas que actualmente se encuentran en riesgo.
En resumen, la nueva titular del entramado Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), que tiene su origen en los Tepehuanos que hablan el O’dam, gastará enormes recursos para el caso Nayarit, en donde sólo hay 20 persoas que hablan el o´dam y el mexican, y que además los jóvenes originarios ya no se interesan en hablar esta lengua, porque en la vida práctica de inclusión al progreso no les sirve de nada, salvo para comunicarse entre ellos..así las cosas con la obstinación de conservar lenguas que ni a sus propios hablantes, les interesa conservar…hasta mañana







