
Esta noche comenzará la recta final de la fase regular del torneo de liga del futbol mexicano.
El Guadalajara llega a la penúltima jornada como el superlíder del certamen.
No es un liderato de plástico. Se lo ha ganado a pulso. Estar en primer lugar es la demostración de que no únicamente se puede competir sino además cosechar más puntos que todos con puros mexicanos, en un torneo con abundancia de extranjeros.
Pero aquí viene lo complicado. En la liguilla no podrá contar con los seleccionados, que podrían ser hasta cuatro: Raúl Rangel, Luis Romo, Roberto Alvarado y Armando González.
Por lo pronto, Chivas ha sido un equipo dinámico, intenso, con buen futbol y una perfecta definición de estilo.
El fin de semana arrolló al Puebla con marcador de cinco goles a cero. Mientras eso sucedía en la Perla Tapatía, en la cancha del Estadio Azteca el América venció contra pronóstico al Toluca. Venían las Águilas de la vergonzosa eliminación del torneo de la CONCACAF, a manos del conjunto de Nashville.
El triunfo sobre los rojos atenúa un poco la complicada situación, pero sigo creyendo que ya se le acabó el crédito al entrenador brasileño Andre Jardine y que no continuará como timonel en Coapa para el siguiente campeonato.
Los ánimos se caldearon al final del encuentro en Santa Úrsula. Vimos a la arbitra Karen Díaz correteando a Alejandro Zendejas. El árbitro no está para contener una bronca sino para observarla y juzgar lo que en ella sucede.
Lo que se acostumbra hacer en estos casos es que el árbitro y sus asistentes se colocan estratégicamente a cierta distancia de la gresca para determinar qué jugadores deben ser amonestados o expulsados.
Actuó más como referee de box que como árbitro de futbol. Katia tiene cualidades, pero no es mejor que varios árbitros de la liga. Por consiguiente, su designación para el Mundial parece obedecer a la equidad de género más que a los merecimientos deportivos.








