Ahora sí que y yo por qué, dijo Rosa Icela Rodríguez, la encargada de conducir la política interna en México, cuando le preguntaron por el paradero de Rocha Moya, seguida de una sonrisa, con aspiraciones a parecer inocente y simpática. ¡Frase matona que a partir de este día haré mía!
-Cuando salgas de trabajar, llega por un paquete de café, te traes las tortillas, que no falte el refresco, el pan y el sobrecito para el perro y otro para el gato. – ¿Y yo por qué?
Un buen jefe indica, un mal jefe manda, decía una excompañera de trabajo que luego sustentaba su dicho: Quien sólo tiene un martillo ve clavos por todas partes. A ella le costaba mucho recibir una orden pues decía que era como un ladrillazo en su cerebro y en su dignidad. Estaba segura que había nacido para ser jefa, pero jefa absoluta sin ningún mando sobre ella. Ante una solicitud de un informe o una petición de un café, la respuesta permanente era: ¿Y por qué yo? El resto, esperábamos un “porque lo digo yo” que nunca llegó. En cambio, fue confinada a un lugar donde no recibía orden alguna y solo recibía su quincena y recibía un bono sindical cada 21 de mayo, Día del Burócrata. ¡Rápido, salga de aquí!, le ordenaron un día. – ¿Y yo por qué? –Porque se está incendiando la oficina!
Y es que cuando alguien nos manda, perdemos autonomía y baja nuestro status, opinan algunos psicólogos y si alguien nos obliga a contestar una pregunta incómoda, nuestro cerebro lo percibe como una injusticia o una amenaza y la respuesta en automático: ¡¿Y por qué yo? Así operó el cerebro y la boca de Rosa Icela que ha sido una mortal periodista, política, funcionaria pública federal y que, tras ocupar la Secretaria de Seguridad Pública, hoy es apenas la Secretaria de Gobernación. Pero también es la posible candidata morena a ocupar la gubernatura de San Luis Potosí. ¿Y ella por qué?, pregunta Ricardo “El Pollo” Gallardo, actual mandamás en el estado tunero que pretende dejar su lugar a “La Polla” de Gallardo.
Y así podríamos seguirle, con quienes se niegan a responder el paradero del gobernador sinaloense con licencia: ¿Y yo por qué? El mismo originario de Badiraguato que es cuestionado por todos los medios, reclamando su ubicación ante la solicitud gringa para ser detenido y luego investigado. Con mano en la cintura, siendo fiel a su estilo, cuestionaría: ¿Y yo porqué?







