El patrimonio biocultural representa el vínculo indisoluble entre la riqueza natural de una región y las expresiones culturales de sus habitantes. En el marco del Programa Delfín, un equipo multidisciplinario de jóvenes investigadores se ha dado a la tarea de documentar estos saberes en el municipio de Compostela. El objetivo primordial es dotar de herramientas científicas a los artesanos y productores locales para asegurar que el distintivo de Pueblo Mágico permanezca sustentado en una base histórica y social sólida.
Bajo la asesoría técnica de la investigadora Claudia Adabella Cortés Valdivia, adscrita a la Universidad Autónoma de Nayarit, se desarrolla el proyecto titulado Patrimonio biocultural del municipio de Compostela, Nayarit. Éste busca generar un diagnóstico integral que fortalezca la identidad de la zona mediante el registro minucioso de sus procesos artesanales y tradiciones gastronómicas. La doctora Cortés Valdivia supervisa la integración de datos técnicos con el conocimiento empírico de las comunidades para crear estrategias de conservación efectivas.
Estudiantes de diversas instituciones nacionales convergen en esta estancia de verano para aportar sus conocimientos en áreas de turismo y desarrollo comunitario. En la investigación participan Mónica Loreto Cuevas Toscano, de la Universidad de la Sierra, y Ana Laura Cardona Hermosillo, representante de la Universidad de Guadalajara. El equipo se integra además con la visión de María Alexandra Gutiérrez Laurean, Oscar Martínez Estrada y las alumnas potosinas Paulina Lizeth Borjas Meléndez y Samary Susana Jiménez Hernández.
Participan jóvenes de instituciones como el Instituto Tecnológico de San Luis Potosí y la Universidad Autónoma de Occidente, quienes analizan la interacción entre el entorno natural y las prácticas humanas. Al estudiar la biodiversidad de Compostela junto con su producción artística, logran identificar patrones de sostenibilidad que benefician a los creadores locales. El conocimiento generado busca elevar el valor de las obras nayaritas en el mercado nacional mediante una base de investigación profesional.
Sólo mediante el rigor académico y el compromiso juvenil es posible proteger la memoria histórica frente a los retos de la modernidad. El Programa Delfín reafirma así su vocación como una plataforma que convierte la curiosidad en un motor de cambio para las comunidades receptoras. Los resultados de este estudio servirán para fundamentar futuras estrategias que aseguren la permanencia de la esencia cultural en los destinos turísticos del estado, garantizando que la ciencia sea accesible para todos.







