Enrique Esquivel López, futbolista por vocación desde que tiene uso de razón, sostiene que el representativo de México no merecía la derrota frente al conjunto inglés. Para el veterano deportista, los seleccionados entregaron su máximo esfuerzo en el terreno de juego y cayeron con la frente en alto ante un rival que simplemente mostró mayor contundencia en los momentos clave.
Desde su perspectiva técnica, el estratega Javier Aguirre cometió un error sensible al retirar a Julián Quiñones del encuentro. Esquivel López considera que el jugador naturalizado era el único integrante con la capacidad física y mental necesaria para concretar el gol de la igualada, por lo que su salida restó peligrosidad al ataque mexicano.
Los desaciertos en la dirección técnica incluyeron, además, la ausencia de Alexis Vega, quien a su juicio habría desequilibrado a la defensa europea con su potencia característica. “Este jugador que militaba en el Guadalajara y actualmente en Toluca, era la pieza que la selección necesitaba para desequilibrar a los defensas de Inglaterra”, señaló el entrevistado al analizar las variantes ofensivas que pudieron cambiar el rumbo del partido.
Aquel sueño del quinto o sexto partido logró ilusionar a los habitantes de todo el país a pesar del desenlace ocurrido el pasado domingo. Esquivel lamenta que, tras la eliminación de la escuadra dirigida por el Vasco Aguirre, la afición haya tenido que despertar este lunes a la realidad de la derrota, admitiendo con resignación que así es la naturaleza del futbol.
Rememora con nostalgia sus años de juventud en las canchas de la Alameda, donde compartió el balón con figuras que después alcanzarían la gloria profesional. “Antes nos íbamos a jugar cascaritas y ahí iba Ramón Ramírez y Misael Espinoza; Ramón era un fuera de serie, igual que Marcelino Bernal Pérez, todos son mis amigos”, aseveró con orgullo al recordar sus duelos personales contra los históricos nayaritas.







