Lo que comenzó como una promoción temporal durante los 23 días de la Feria Nayarit 2025 terminó convirtiéndose en una verdadera cruzada ciudadana por la legalidad y la seguridad vial. La Secretaría de Movilidad y la de Finanzas decidieron extender el programa de descuentos para licencias de conducir 17 días más, un total de 40 días, beneficiando a más de 16 mil nayaritas que acudieron puntualmente a regularizar su situación.
Desde el 21 de marzo y hasta el 30 de abril, las filas comenzaron desde temprano en los módulos de atención. Hombres y mujeres, jóvenes recién llegados a la mayoría de edad y adultos mayores que conservan intacto el espíritu de responsabilidad, aguardaron pacientemente su turno para renovar o tramitar por primera vez su licencia. Y aunque el trámite puede parecer rutinario, para muchos fue una oportunidad de cambiar su día a día.
Para Enrique, por ejemplo, fue más que un trámite: fue una redención. No renovaba su licencia desde 2002 y, tras una espera de tres horas, salió con algo más que un plástico en el bolsillo: salió con la tranquilidad de volver a manejar con la ley de su lado. “Ya puedo dormir tranquilo. Ya no tengo que estar viendo el retrovisor con miedo cada vez que veo una patrulla”, comentó entre risas.
Alondra, una joven estudiante aprovechó el precio especial para actualizar su licencia de chofer: “De mil 87 pesos, sólo pagué 843. Es dinero que en mi casa significa mucho”, dijo con una sonrisa que reflejaba más alivio que entusiasmo. Como ella, miles encontraron en esta campaña una manera de cumplir con la ley sin que su bolsillo sufriera.
Pero sin duda los grandes beneficiados fueron los repartidores en motocicleta, en su mayoría jóvenes que trabajan para plataformas digitales. Por sólo 605 pesos —casi 170 pesos menos del costo regular—, y luego de recibir una capacitación en simuladores, obtuvieron su licencia de motociclista. La medida no sólo los regulariza ante la ley: también podría ser la diferencia entre un accidente fatal o una maniobra segura.
“Tenemos más de 490 mil vehículos circulando en Nayarit y cada año se emiten unas 70 mil licencias nuevas”, recordó Sistiel Buhaya Lora, secretaria de Movilidad. “No se puede permitir que tanta gente esté al volante sin la documentación necesaria. Es un riesgo para todos”. Afirmó.
Y es que tener una licencia vigente no es sólo un requisito legal: es una necesidad real. Así lo vive Alberto, taxista con más de 30 años de experiencia, quien confiesa que revisa su cartera a diario no por el efectivo, sino por su licencia. “Porque si llega a pasar algo, lo primero que pide la aseguradora es eso. Y sin licencia, no hay respaldo”.
El éxito de esta campaña demuestra que cuando las instituciones se acercan a la ciudadanía con medidas útiles, claras y accesibles, la respuesta es inmediata. Más recaudación para el estado, sí, pero también más conciencia vial y ciudadanos más comprometidos con la seguridad de todos.
Porque al final, una licencia no es sólo un permiso para conducir. Es una pequeña prueba de que, detrás del volante, hay al menos alguien que decidió cumplir con lo básico: estar en regla, manejar con responsabilidad y proteger la vida propia y la de los demás.







