En 1973, la Normal Urbana de Tepic formó una generación de profesores, digamos, difícil de ignorar. Eran 248 estudiantes; sin embargo, no eran alumnos cualquiera, eran unos rebeldes, sí, pero con causa. Fueron la primera generación con un plan de estudios de cuatro años y actualmente se les conoce como Los Heroicos.
Se dice, se cuenta, se rumora que eran unos exagerados, idealistas, grilleros, revoltosos, rojillos… y probablemente sí, ¡perooo! según las malas lenguas de las buenas gentes y de aquellos quienes los conocen, también tenían: carácter.
Para su generación eligieron un nombre que, en aquel momento, distaba mucho de ser “políticamente cómodo”: Heroico Pueblo de Vietnam (de ahí su apodo). Y por si eso no fuera suficiente, su padrino de generación no fue una figura cualquiera, pues eligieron nada menos que a Salvador Allende.

Sí, al presidente de Chile, el primer presidente marxista elegido en las urnas en el continente, un símbolo de rebeldía intelectual y política. O sea que estos jovenzuelos no estaban jugando a ser maestros… ¡estaban pensando en cambiar el mundo!
Imagínate la cara de los políticos del Tepic de aquella época: “¿Vietnam… Allende…?”
En 1973 se fueron a huelga, exigieron mejores condiciones para estudiar y el 27 de febrero de ese mismo año lograron lo impensable, la firma de un convenio con el gobierno. ¿El resultado?
Se les cumplieron sus 10 peticiones, entre ellas: la creación de la Casa del Estudiante, la donación de un terreno para la nueva Normal Urbana, plazas de trabajo para administrativos y hasta apoyo para su camión, El Grillo, y por qué no, también para su chofer.

Inspirados por sus maestros, al egresar (la mayoria) no agarraron camino fácil ni oficina con abanico, ¡ooh no, señor!, se fueron derechito a donde pocos levantaban la mano, la sierra, la costa, los pueblos, los ejidos.
Fundaron escuelas , ejidos, influyeron en sus comunidades y se volvieron casi todólogos: maestros, directores, psicólogos, árbitros de fútbol los domingos… y si el baile se ponía bueno, hasta DJ improvisado con bocina prestada. Porque en esos tiempos, ¡era entrarle a todo, sin rajarse!
Algunos incluso terminaron como profesores en la prisión de las Islas Marías… de donde fueron expulsados por sus ideas socialistas y revolucionarias, que poco a poco comenzaron a hacer eco entre la población. !Asi que pa´ fuera en el primer barco de la mañana!
Hay quienes pueden estar de acuerdo o no con esta generación por su formación socialista, ¡peeeero! lo que no cabe duda es que no eran rebeldes por moda (o como ahora, por buscar un like), eran maestros con verdadera vocación.


¿Te dio clases algún maestro de esta generación? Porque maestros e historias como éstas… no se olvidan tan fácilmente.







