El ex diputado local del PRI y entrenador de béisbol infantil en Tepic, Luis Alberto Acebo Gutiérrez, en entrevista declaró que una de sus grandes pasiones como ser humano es dedicarse a formar nuevas generaciones de beisbolistas nayaritas.
Explicó que como entrenador se dedica a trabajar con las nuevas generaciones de niños beisbolistas “en cuerpo y alma” para lograr ver cristalizados dentro de pocos años sus sueños de ver a grandes beisbolistas colocados en equipos de primer nivel en el país y el extranjero.
Señaló que uno de los aspectos más difíciles de ser entrenador es la falta de reconocimiento por parte de la propia afición al beisbol, pues dijo se aplica el criterio colectivo de que cuando se gana, ganan los jugadores y cuando se pierde, pierde el entrenador.
Resaltó quienes viven de la pasión del deporte del beisbol, suelen dedicar gran parte de su tiempo libre al análisis deportivo, incluso durante viajes familiares o reuniones, buscando siempre mejorar estrategias y alineaciones para enfrentar a los equipos rivales.
Acebo Gutiérrez destacó como entrenador que las vacaciones muchas veces se convierten en viajes a torneos nacionales o competencias de invitación: “y que las largas horas de entrenamiento rara vez son remuneradas económicamente”.
Sin embargo, aseguró que la mayor satisfacción llega al observar la sonrisa de un niño que después de aprender una nueva técnica o estrategia deportiva, logra el triunfo dentro del terreno de juego: “el mejor reconocimiento es ver a un niño aprender algo nuevo y disfrutarlo y si obtienen el triunfo es algo único”, expresó.
Añadió, que quienes aman este deporte aprenden a sacrificar fines de semana, convivencias familiares y celebraciones, pues gran parte de su vida transcurre de campo en campo: “el beisbol exige aprender a enfrentar en la soledad las derrotas y mantener la serenidad en las victorias”.
Finalmente, Luis Alberto Acebo Gutiérrez aseveró que como entrenador tiene la satisfacción de haber entregado todo por sus jugadores y por el deporte que considera parte de su vida: “por encima de todo, amo este deporte, porque es un legado que además me ha dado grandes satisfacciones, pero además en el beisbol he conocido a cientos de infantes y sus familias que ahora son parte de mi vida”.







